Por Asqueladd, via Wikimedia Commons

Ayuntamiento de Ruente

Dirección: Plaza, s/n

Comunidad: Cantabria

Localidad: Ruente

Código postal: 39513

Alcalde / Alcaldesa: JAIME DIAZ VILLEGAS

Partido gobernante: P.R.C.

Población: 1.022 habitantes

Teléfono: 942709104

Fax: 942709104

Página web: www.ruente.es

Ruente es un municipio y localidad de la comunidad autónoma de Cantabria (España). Es uno de los tres municipios que forman el valle de Cabuérniga, situado en la zona occidental de la comunidad, dentro de la comarca de Saja-Nansa. Limita al norte con los municipios de Valdáliga y Cabezón de la Sal, al sur con Cabuérniga y Los Tojos, al oeste con Cabuérniga y al este con Cieza. La cabecera municipal es la localidad de Ruente, situada en una vega junto al nacimiento de La Fuentona. Esta dista siete kilómetros de Cabezón de la Sal y cincuenta y dos kilómetros de la capital autonómica, Santander.

El ayuntamiento se compone de cuatro localidades: Ucieda, Ruente, Barcenillas y Lamiña, las tres primeras se sitúan en la vega de los ríos Saja y los Vados, una zona especialmente plana dedicada a prados de siega y tierras de cultivo. La cuarta se ubica en un rellano elevado sobre el valle. En el resto del territorio predominan los relieves alomados, ocupados en sus partes medias por masas forestales con un alto grado de naturalidad como los bosques de Monte Aá y el monte Río de los Vados, y en sus partes altas por brañas. Los márgenes del término municipal están bordeados por una hilera montañosa de entre quinientos y novecientos metros de altitud, cuyas altitudes más notorias son La Pedraje (850,9 m) al noroeste, el alto de El Toral (897 m) al oeste, el alto de La Nogaleda (880,7 m) al sur y el alto de Espinera o Tordías (967,1 m) al sureste. Este último es el punto más elevado del término y donde coinciden los municipios de Ruente, Cabuérniga, Cieza y Arenas de Iguña. El punto más bajo, algo inferior a los 170 metros, se encuentra en la salida del río Saja hacia Cabezón de la Sal. La totalidad de su territorio está incluido en la Reserva regional de caza Saja y el 40,17 % forma parte del Parque natural del Saja-Besaya.

Las casas llanas de estilo renacentista y las casas y casonas montañesas, componen la mayor parte del patrimonio arquitectónico municipal, complementado por algunas construcciones de estilo gótico y neoclásico. De todas ellas, la Casona de la Canal y el Palacio de Mier aparecen incluidas en el Inventario General del patrimonio Cultural de Cantabria.

Geografía

Con una extensión de 65,86 kilómetros cuadrados, Ruente es el vigésimo octavo municipio de Cantabria por superficie (ver tabla).8​ Además de la superficie municipal, Ruente gestiona conjuntamente con el resto de municipios del valle y la Hermandad de Campoo de Suso la Mancomunidad de Campoo-Cabuérniga, un territorio de setenta y cinco kilómetros cuadrados destinado al pasto de ganado. Se trara de un espacio sui géneris gobernado por una junta directiva compuesta por un delegado de cada uno de los municipios copropietarios de este territorio.

Ubicación

El municipio está situado en la zona occidental de Cantabria, dentro de la comarca de Saja-Nansa. Concretamente en la zona más septentrional del Valle de Cabuérniga. Limita al norte con los términos de Valdáliga y Cabezón de la Sal, al sur con Cabuérniga y Los Tojos, al oeste con Cabuérniga y al este con Cieza.

Por su parte la Mancomunidad de Campoo-Cabuérniga se sitúa en la cabecera del río Saja, en el extremo sur del valle. Linda por el norte con los municipios de Cabuérniga y Los Tojos, por el sur con la Hermandad de Campoo de Suso, por el este nuevamente con Los Tojos y por el oeste con Tudanca y Polaciones.

Geológicamente Ruente se inscribe en el borde oriental del macizo Asturiano, dentro de la cuenca de Cantabria; una amplia cuenca sedimentaria plegada durante la orogenia alpina que se caracteriza por relieves poco agrestes dominados por materiales del cretácico inferior.​ En concreto el territorio municipal reposa sobre dos unidades geológicas: el entrante de Cabuérniga, un amplio sinclinorio de configuración triangular formado por una de las deformaciones de la cuenca de Cantabria; y la franja cabalgante del Escudo de Cabuérniga, un enorme anticlinal fallado orietado de este a oeste que hace cabalgar materiales del carbonífero y triásico sobre los sedimentos más modernos del entrante de Cabuérniga.

Relieve e hidrología

Esta evolución, sumada al modelado fluvial durante el cuaternario, ha dado como resultado un relieve predominado por las formas romas y alomadas —a excepción de la abrupta ruptura que supone la Sierra del Escudo—, con varias cuencas vertientes al río Saja y un fondo de valle especialmente plano que configuran la parte baja del valle de Cabuérniga.

De norte a sur, el municipio queda definido por tres unidades de relieve. La primera unidad, situada en la parte más septentrional, es la sierra del Escudo de Cabuérniga, donde se encuentran los materiales más antiguos. Se trata de una línea prácticamente recta que tiene continuación al este y oeste, hacia donde gana altura. La ladera sur de la sierra, inscrita dentro del ayuntamiento, comienza con pendientes poco pronunciadas producidas por la erosión del río Monte Aa. En este espacio se desarrolla una de las masas forestales más importantes del valle, el cagigal de Monte Aa. Continuando hacia el este a través del monte de Araos, Zarzoso y Raleo es el río Saja quien desarrolla su actividad erosiva rebasando finalmente la sierra en la Hoz de Santa Lucía, en el extremo oriental del municipio. En este segundo tramo las pendientes son progresivamente más pronunciadas, salpicadas de pequeños escarpes rocosos donde afloran las areniscas y lutitas triásicas.

La segunda unidad de relieve, en esta descripción hacia el sur, la conforma la vega del río Saja. Una llanura de río trenzado con forma de elipse que tiene su máxima amplitud en la mies del pueblo de Ruente. Este espacio se caracteriza por su planicie, dedicada a tierra de cultivo y prados de siega. Destacan aquí los cierres de las fincas con muretes de piedra a canto seco, acompañados con frecuencia de un cortejo arbustivo de avellanos, espinos, fresnos y saúcos. En esta vega se encuentran también los pueblos de Barcenillas, Ruente y Ucieda.

Finalmente, la tercera unida de relieve es la transición desde el fondo del valle a los relieves que cierran el municipio por el sur y el este. Se trata de laderas tendidas donde se encajan porgesivamente los ríos Bayones y Barcenillas. Este espacio de transición ocupa la mayor parte del término municipal y es la zona de mayor grado de naturalidad. Aquí se encuentra la mayor masa forestal del ayuntamiento, el Monte Río Los Vados, que ocupa la práctica totalidad de la cuenta del Bayones. En la cuenca del río Barcenillas y el monte de Jaedo, mucho menos arboladas, predominan los pastizales de montaña y las landas atlánticas formada por escajos y brezos.

Los márgenes del territorio municipal están bordeados por una hilera montañosa de entre quinientos y novecientos metros de altitud, cuyas altitudes más notorias son La Pedraje (850,9 m) al noroeste, el alto de El Toral (897 m) al oeste, el alto de La Nogaleda (880,7 m) al sur y el alto de Espinera o Tordías (967,1 m) al sureste. Este último es el punto más elevado del municipio y donde coinciden los municipios de Ruente, Valle de Cabuérniga, Cieza y Arenas de Iguña.

Clima

El territorio municipal se ubica en la región climática de la Ibéria Verde de clima Europeo Occidental, clasificada también como clima templado húmedo de verano fresco del tipo Cfb según la clasificación climática de Köppen.

Los principales rasgos del municipio a nivel general son unos inviernos suaves y veranos frescos, sin cambios bruscos estacionales, siendo la diferencia entre el invierno y el verano de unos once o doce grados. El aire es húmedo con abundante nubosidad y las precipitaciones son frecuentes en todas las estaciones del año, alcanzando una media anual en torno a los mil doscientos milímetros, con escasos valores excepcionales a lo largo del año.

Las características de la Sierra del Escudo, con altituras entre quinientos y mil doscientos metros sobre el nivel del mar que separan el municipio de la zona costera, hace posible fenómenos típicos como los de fachada y abrigo (Efecto Föhn) que modifican la circulación de las masas húmedas ocasionando sombras de precipitaciones. Así mismo, en estas zonas de altitud, el clima se recrudece experimentando menores temperaturas y precipitaciones ligeramente superiores.

Historia

El municipio de Ruente se formó entre 1821 y 1842 por la suma de los tres concejos más septentrionales de los diez que formaban el Real Valle de Cabuérniga, uno de los de la Merindad de las Asturias de Santillana. Sin embargo el poblamiento del territorio municipal se remonta muchos siglos atrás.

Prehistoria

La ocupación humana de la zona que actualmente ocupa el municipio de Ruente y su territorio mancomunado se remonta a tiempos prehistóricos, como constata el conjunto rupestre al aire libre de Las Urizonas, en el Monte de Ucieda, o el crómlech, menhir y túmulos del collado de Sejos, en la Mancomunidad Campoo-Cabuérniga. Ambos yacimientos datados de finales de la Edad del Cobre o inicios de la del Bronce, entre 5000 y 2800 años AP.

Edad Media

Antes del siglo viii el territorio que hoy ocupa el municipio de Ruente contaba con una población autóctona escasamete romanizada y apartada de los intereses del mundo visigodo. Este aislamiento, facilitado por lo abrupto de su relieve, permitió a sus pobladores conservar una organización social basada en la tribu y un modo de vida ligado a la caza y la actividad silvopastoril.

Pero en el siglo viii, las aceifas sarracenas al norte del Duero impulsaron a numerosos mozárabes a huir a las montañas astur-cántabras. La afluencia de foráneos se incrementó en el transcurso del siglo en lo que parece una deliberada política de poblamiento efectuada por la monarquía astur en toda la región. Para entonces, en el territorio que hoy ocupa el municipio de Ruente y en todo el valle, hacía tiempo que, a la caza y recolección de alimentos le acompañaba la práctica de la agricultura itinerante asociada al pastoreo. La antigua organización tribal también había experimentado cambios, excindiéndose en clanes o «gentilias», aunque conservando sus lazos con el tronco tribal común. Cada clan ocupaba y roturaba un terreno que cultivaba hasta que dejaba de ser fértil, momento en que se transladaba a otro lugar próximo para realizar nuevas roturaciones mientras que el terrenos abandonado servía de pasto para el ganado. Inicialmente, las gentes procedentes del norte de la meseta, se adaptaron a esta realidad social integrándose en la organización en clanes, pero el incremento de la afluencia forastera trajo consigo otras formas de organización social, económica, cultural e incluso política que se irían asimilándo en los siglos siguientes.

Hasta la fijación de los núcleos de población en el fondo del valle a finales de la Alta Edad Media, el poblamiento de la zona que hoy comprende el municipio era de carácter itinerante, ligado a la actividad silvopastoril. Testimonio de este tipo de poblamiento es el núcleo abandonado de Las Rozas, en el monte Río de los Vados, que permaneció en uso hasta la consolidación definitiva de los núcleos del valle en torno al siglo xviii. Durante este tiempo las viviendas se levantaban con madera y restos vegetales para las cubiertas mientras que las construcciones más sólidas estaban vinculadas a edificios religiosos o defensivos.

Según la historiadora Virginia Calvente Iglesias, el desencadenante de las aldeas que hoy componen el municipio de Ruente se encuentra en el contacto, a partir del ix, de una población lugareña apenas romanizada, organizada en clanes y otra mozárabe procedente de la meseta y portadora de planteamientos gótico-cristiano. Este aumento de población unido a la nueva cosmovisión mozárabe facilitó los primeros asentamientos así como el lento surgimiento de la propiedad privada en detrimento de la comunitaria. Durante varios siglos convivieron en el valle de Ucieda tres tipos de propiedad: la comunal, la grupal y la familiar.

La primera referencia escrita de los asentamientos actuales se encuentra en el cartulario de Covarrubias, que en el año 978 sitúa la ermita de San Fructuoso de Lamiña en Kaor-nega (Cabuérniga). Excavaciones arqueológicas modernas han documentado varias construcciones anexas al edificio actual, que probablemente corresponden al antiguo monasterio de San Fructuoso de Lamiña.49​ Así mismo, en el año 1085 aparece constancia del monasterio de Santa María de Ucieda, posteriormente nombrado como «Santa María de la Fuente», «Santa María de la Ruente» y finalmente como «Santa María de Ruente». A pesar de que sus iglesias aparecen vinculadas al monasterio de Cardeña y otros señoríos eclesiásticos, la mayor parte de los vecinos eran de behetría. Con el paso de los años, acabarían rindiendo vasallaje a la casa de la Vega, lo mismo que los vecinos de Cabuérniga. La consolidación del poder señorial entra en pugna con el pueblo que funcionaba por el sistema concejil, fruto de estos roces los valles de Cabuérniga y Osieda (Ucieda) junto con otros más inician en 1440 el pleito viejo contra la Casa de la Vega.3​ El proceso se alargará hasta 1444 fecha en la que Juan II falla en favor del Marqués de Santillana con lo que los lugareños no logran sus aspiraciones.

En cuanto a la organización territorial, los Valles de Cabuérniga y Ucieda aparecen desde un principio como entidades civiles diferenciadas e independientes entre sí. Al primero pertenecían Barcenillas y Lamiña y al segundo los concejos de Ruente y Ucieda. Esta organización territorial perduró así, por lo menos hasta el año 1497 fecha de la concordia celebrada en Bárcena Mayor por los representantes de Campoo, Cabuérniga y Ucieda para formalizar el aprovechamiento forestal y ganadero en la mancomunidad de Campoo-Cabuérniga.

Edad Moderna

Los siglos xv y xvi son tiempos en que los vecinos soportan fuertes cargas fiscales impuestas por el Marqués de Santillana, contra las que el valle de Cabuérniga junto con otros valles entablan un largo contencioso conocido como el Pleito de los Nueve Valles. La resolución final en 1581, devuelve la condición realenga a los valles. Tras recuperar su condición de realengo los valles que iniciaron el litigio, entre los que se encontraba el Real Valle de Cabuérniga, constituyen la Provincia de los Nueve Valles y en 1630 consiguen que el rey Felipe IV les concediera facultad de nombrar sus propios alcaldes ordinarios en los concejos abiertos, con exclusión de la jurisdicción del corregidor.

En 1669, se levanta la ermita de San Roque en el lugar de Jismana (Gismana), gracias a las aportaciones de Juan de Terán, natural de Ruente. El pórtico de la ermita se usa como escuela, aunque la falta de fondos causada por una mala gestión hace que durante varios periodos no haya clases. En 1752 asisten a la escuela 18 niños y en 1844 lo hacen 29 niños y 4 niñas.

El 23 de mayo de 1743, Ruente forma junto a los concejos de Cabuérniga, Los Tojos y los pueblos altos del marquesado de Campoo de Suso una mancomunidad para el disfrute y aprovechamiento de los montes públicos y terreno deslindado en la cabecera del valle. La constitución de esta mancomunidad pone fin a los pleitos entablados entre los vecinos de Cabuérniga y los habitantes del marquesado de Campoo de Suso con motivo de la Concordia de 1497.

En 1819 el rey concede a todos los pueblos del Real Valle de Cabuérniga celebrar los días 25, 26 y 27 de septiembre de cada año una feria de ganado en Ruente.

Entre 1821 y 1842 los concejos de Ruente, Ucieda y Barcenillas forman el Ayuntamiento de Ruente, dependiente en un primer momento del partido judicial de Puentenansa, para pasar en 1834 al de Cabuérniga y finalmente en 1988 del partido judicial de Torrelavega.

Tras la desamortización de Madoz, en 1855 la ermita y portal anexo quedan en poder del concejo que intenta continuar con su cometido pese al mal estado del edificio. Tres años más tarde por iniciativa concejil y con el apoyo de la familia de Juan de Terán y la contribución de Manuel González Mier, se levanta una nueva capilla en el mismo sitio que la anterior. De este modo persistió la escuela en el portal anexo a la ermita de San Roque hasta 1902.​

Economía

Sectores

De acuerdo con la contabilidad regional que realiza el Instituto Nacional de Estadística, en el año 2014 la renta per cápita del municipio era de 10.747 euros por habitante, por debajo de la media regional que se sitúa en 13 888 € y la estatal (13 960 €).

La dedicación de la población muestra un equilibrio entre los sectores terciario (42 % de la población) y secundario (41 %). La tasa de ocupación en el sector primario es del 17 %, bastante superior a la media regional.

Ganadería y agricultura

Tradicionalmente este sector ha sido la base de la economía de los habitantes del municipio y hoy la tasa de ocupación es bastante elevada con un 17 % de la población dedicada a él. En el año 2009 se censaron sesenta y un explotaciones agrarias y ochenta ganaderías que reunían 3670 cabezas de ganado, principalmente vacuno y caballar con 1873 y 853 animales respectivamente. El aprovechamiento forestal también tenía relevancia aunque en la actualidad es residual.

Industria y construcción

La construcción da trabajo a un 20,9 % de la población activa. En cuanto a la industria, nunca ha existido tradición en el municipio, aunque existen varias empresas dedicadas al mueble. La mayor parte de la población que se dedica a ello se desplaza a las cercanas zonas industriales de Cabezón de la Sal y Torrelavega. La industria da trabajo a un 20,1 % de la población.

Servicios

Es el principal sector económico con un 42 % de la población se dedica al sector servicios. Las excepcionales condiciones del entorno, su cuidado paisaje y su gastronomía con la ayuda de programas europeos, han servido al municipio para relanzar este sector desde la década de los noventa. El turismo está basado en la calidad culinaria y el turismo rural. La grande oferta de servicios relacionados con el turismo rural hacen de Ruente un punto ideal de salida para excursiones y actividades rurales.

El municipio cuenta con siete bares y seis bares-restaurantes, la mayoría concentrados en las localidades de Ruente y Ucieda (seis y cinco respectivamente). Muchos de estos establecimientos son especialistas en la preparación de platos de cocina tradicional como el cocido montañés y carne cine

Patrimonio

Son numerosas las muestras de arquitectura popular en los cuatro pueblos del municipio. Destaca especialmente Barcenillas, que constituye uno de los conjuntos de arquitectura rural más representativos de Cantabria. La construcción más habitual es la casona montañesa (siglos xvii y xviii), casa de dos plantas con arcada de medio punto en la fachada y dominada por una solana —galería corrida— tendida entre muros cortafuegos, elemento muy popular en las Asturias de Santillana.101​

Bienes de interés cultural

El palacio de Mier, bien de interés cultural, con categoría de monumento desde 1992. Se trata de una casa solariega con una capilla, construida a finales del siglo xix, en estilo neoclásico con marcados rasgos barrocos y arquitectura montañesa. Este monumento es propiedad municipal. Tras su rehabilitación la capilla es utilizada como consultorio médico y biblioteca municipal, mientras que la casa palacio permanece cerrada.

Patrimonio civil

Las casas llanas de estilo renacentista y las casas y casonas de estilo barroco montañés, componen la mayor parte del patrimonio arquitectónico municipal, complementado por algunas construcciones de estilo gótico y neoclásico.

Además, la casona de La Canal en Ucieda, es un bien inventariado.103​ Se trata de una típica casona montañesa propia del valle, que conserva buena parte de la fábrica de los siglos xvii y xviii. El edificio posee planta rectangular, tejado a dos aguas y dos cuerpos separados por un muro cortavientos, en el que aparece labrado un escudo de armas con cueros recortados. Tiene dos plantas, con solana y soportal. La fachada principal está alzada con piedra de sillería, mientras que los muros laterales están armados con mampostería y rematados en el frente de la fachada principal en piedra de sillería, conformando los muros cortavientos, que poseen en la primera planta una pequeña ménsula labrada.

Dentro de las casonas de Barcenillas destacan dos casonas señoriales adosadas en la plaza del Cantón –una de ellas del siglo xvi– y la casa de Calderón, (construida a mediados del siglo xviii), de planta rectangular, cubierta a dos aguas, soportal de doble arco, solana de cinco tramos y escudo en la fachada oeste.

Además de en Barcenillas, con magníficos ejemplos, en los otros pueblos también pueden verse buenas muestras, como la casa Velarde en Lamiña, las casonas de la Nogalera y de Cossío en Ruente o el palacio de Quirós y el palacio de Escagedo en Ucieda, de finales del siglo xvii principios del siglo xviii, destacando este último notablemente, cuya fachada norte es de sillería y tiene cuatro arcadas de medio punto.

Predecesora de la casona montañesa es la casa llana de los siglos xvi y xvii muchos ejemplos en la localidad de Ruente en especial en el barrio de Gismana y en Ucieda tanto en el barrio de arriba como en el de abajo.

Sobre el río de La Fuentona de Ruente, se yergue un puente románico de arenisca. Es de gran estrechez y baja altura y el agua pasa a través de nueve arcos de medio punto, lo que en conjunto le confieren gran originalidad. El puente es a veces descrito como de ocho ojos.

Patrimonio religioso

En cuanto a la arquitectura religiosa, destaca la ermita de San Fructuoso situada cercana a la localidad de Lamiña, es un edificio de una nave con capilla mayor cuadrada. La actual edificación data del siglo xvii, aunque ya en el cartulario de Covarrubias (año 978) se menciona la existencia en dicho lugar de un monasterio, (cuyos cimientos y restos de la necrópolis se han hallado en las inmediaciones) convirtiéndolo en uno de los más antiguos de Cantabria.n 1​ De la época se conserva en el interior de la ermita un sarcófago prerrománico, decorado con figuras romboidales y esvásticas, cordones de sogueado y motivos vegetales y una pila bautismal también prerrománica en la iglesia del pueblo.

La iglesia del pueblo, Nuestra Señora del Rosario de Lamiña, data también del siglo xvii. Se trata de un pequeño templo de una nave con capilla mayor con un retablo del siglo xviii. En su interior alberga una pila bautismal con decoraciones prerrománicas, traída probablemente de la ermita de San Fructuoso.

San Sebastián en Barcenillas, es un templo de una nave con capilla mayor cuadrada, con cubierta de crucería, datado a principios del siglo xvii. En la cara sur, tiene una portalada en arco de medio punto con motivos ornamentales labrados. El retablo es del siglo xviii.

En Ucieda se encuentra la iglesia de San Julián del siglo xviii, siendo su parte más antigua las bóvedas y la ermita del Moral, de finales del siglo xvii, cuya portada tiene dovelas decoradas. Por último, a lo largo del antiguo camino de los foramontanos puede encontrarse varios humilladeros.

Patrimonio cultural

Festividades

  • El sábado más próximo al 19 de marzo se celebra la feria de ganado de San José (Ruente).
  • En mayo o junio, concretamente 9 semanas después del domingo de Pascua, se celebra el Corpus Christi (Ucieda).
  • El 22 de julio se celebra la María Magdalena (Ruente).
  • El 15 de agosto se celebra «Nuestra señora» (Ucieda).
  • El siguiente sábado tras el 15 de agosto se celebra la «Virgen del Moral» (Ucieda).
  • El 16 de agosto San Roque (Ruente).
  • El tercer viernes del mes de agosto se celebra San Sebastián (Barcenillas).
  • El primer domingo de septiembre es la fiesta del Cocido montañés declarada fiesta de interés turístico regional en el año 2001. Se celebra en la campa de la Casa del Monte, en pleno Parque natural del Saja-Besaya. Tiene como protagonista al cocido montañés, que se prepara allí mismo a todos los asistentes con ingredientes típicos de la comarca: alubias, berza, y el compango del cerdo.
  • Los días 8 y 9 de septiembre festejan a Nuestra Señora y San Fructuoso en Lamiña.
  • El último domingo de octubre se celebra la Feria y Concurso Exposición Monográfico Regional de Ganado Vacuno de Raza Tudanca en Ruente.

Tradiciones

Marzas: Los marceros o marzantes (como los denominaba José María de Pereda en sus Escenas Montañesas) son rondas de mozos de un pueblo que recorren la última noche de febrero ro la primera de marzo las casas de sus vecinos en conmemoración de la llegada de la primavera. Tras dar las buenas noches los marceros preguntan «¿Cantamos, o rezamos, o nos vamos?», si los habitantes de la casa responden «Cantamos», se lanzan en cantos tradicionales a cambio de un aguinaldo o recompensa. Este toma normalmente la forma de alimentos (en aquellos tiempos, unos celemines de castañas u otros frutos secos o, incluso, en los hogares más pudientes, los productos de la matanza del chon). Algunos antropólogos asocian esta costumbre con los ritos de paso y las tradiciones de comensalidad de invierno y encuentran paralelismos en toda la vertiente atlántica europea. Actualmente no suelen cantarse más que en el pueblo de Ruente, donde el grupo de marceros está compuesto por una ronda de vecinos algunos ya casados.

Música y folclore

Son varios los grupos o individualidades que se dedican a la música y al cante. La Ronda La Fuentona de Ruente y el grupo de danzas San Julián y Santa Basilisa de Ucieda son los que gozan de mayor renombre.

Gastronomía

La vida tradicional del municipio, ligada tanto en la actividad agropecuaria, como a la cinegética o la pesca, dota a este de una gastronomía muy variada en cuanto a sus ingredientes. Hortalizas y legumbres de su huerta y su ganadería vacuna se combinan con los pescados y mariscos del Cantábrico, la trucha terciada del Saja y las piezas de caza mayor de la Reserva de caza.

Entre sus platos destaca el tradicional y famoso cocido montañés, realizado con alubias y berzas de la zona, acompañado con el compango de la matanza del cerdo. En cuanto a la repostería, caben destacar platos como la leche frita, las tostás, arroz con leche, la torta o los sacristanes.

Deportes

  • Bolos: El Bolo palma tiene una gran tradición en el municipio, que cuenta con cinco boleras y varias peñas bolísticas.
  • Pistas polideportivas. En el ayuntamiento hay dos pistas de futbito, una junto a las antiguas escuelas de Ucieda, entre el barrio de abajo y el de arriba y la otra en el pueblo de Ruente, tras el consistorio (también antiguas escuelas).

Personajes destacados

  • Consuelo Berges Rábago, (1899-1988) traductora, periodista, escritora y biógrafa, de formación autodidacta. Nacida en Ucieda.
  • Ángel Gómez «Litu», (1981) ciclista profesional. Nacido en Ucieda.
  • Rosaura Campuzano Gómez «Chaori». Pirimera mujer en acceder a las cuadrillas forestales en 1986, condecorada con la Orden del Mérito Civil en 2019.

(Artículo obtenido de Wikipedia: Ayuntamiento de Ruente)

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