Ayuntamiento de Caspe

Dirección: Plaza de España, nº 1

Comunidad: Aragón

Localidad: Caspe

Código postal: 50700

Alcalde / Alcaldesa: MARIA PILAR CARM MUSTIELES ARANDA

Partido gobernante: P.S.O.E.

Población: 9.728 habitantes

Teléfono: 976639066

Fax: 976639069

Página web: http://www.caspe.es

Caspe es un municipio de la provincia de Zaragoza en la comunidad autónoma de Aragón (España), capital de la comarca del Bajo Aragón-Caspe .Su término municipal, de 503,33 km², es el cuarto más extenso de Aragón.

Obtuvo el título de ciudad en el siglo XIX, a raíz de los destrozos sufridos en las Guerras Carlistas, por concesión de la reina Isabel II.

Historia

Cuenta la tradición que Caspe fue fundada por Túbal, hijo de Jafet y nieto de Noé, en la expedición que realizó remontando las aguas del Ebro hasta Logroño.

Edad Antigua
Habitualmente se ha sostenido que, antes de la conquista romana de Hispania, las tierras que ocupa actualmente el municipio fueron habitadas por los sedetanos, pueblo íbero del siglo III a. C. Sin embargo, recientes investigaciones sitúan en la comarca de Caspe a la tribu de los ausetanos u ositanos, cuya capital, Osicerda, estaría localizada en el Cabezo Palao de Alcañiz. Dicha ciudad-estado y su territorio posiblemente llegaban por el Norte hasta el Ebro y por el Este hasta el río Matarraña, línea fronteriza entre ositanos e ilercavones.

Edad Media

Monumento a Juan Fernández de Heredia, importante personaje medieval muy vinculado a Caspe.
Desde la llegada de los musulmanes en 713 hasta la reconquista cristiana en la primera mitad del siglo XII, las tierras del Ebro constituyeron la Marca Superior de Al-Andalus, sector ocupado por el contingente yemení. En dicho territorio, sobre la población autóctona hispanorromana y visigoda de cristianos y judíos, predominaba la cultura latina; pero a partir del siglo X, se impuso la arabización y la islamización de la población, quedando los cristianos y los judiíos relegados a un pequeño porcentaje.

Se estima que la cifra de moradores de Caspe, en el momento de la reconquista, pudo ser algo superior a los 1 000 habitantes, siendo su población abrumadoramente islámica. A los musulmanes se les permitió conservar sus prácticas religiosas, si bien tuvieron un año de plazo para abandonar su propia casa antes de trasladarse extramuros. En cuanto a los judíos, aunque no se puede precisar cuando llegaron a Caspe, los que es seguro es que cuando entraron las tropas de Alfonso II ya había judíos en el barrio de La Muela conviviendo con los musulmanes.

La villa pasó luego a poder de la Orden del hospital de San Juan de Jerusalén mediante la permuta realizada con Alfonso II por otros bienes de la orden. Su castillo fue destinado a residencia del bailío del Hospital. La población logró estabilizarse en el último cuarto del siglo XIII, a partir de que Garcelán de Timor fuera nombrado comendador de la bailía de Caspe. La villa, que contaba entonces con unos 1 500 moradores, se expandió desde La Muela hacia el caserío circundante con el castillo de la Orden en la cumbre y la iglesia de Santa María para el conjunto de la comunidad cristiana.

En 1392, Juan Fernández de Heredia, gran maestre de la orden, compró a la familia Sesé todas sus posesiones en la villa para fundar un convento. Elevó la iglesia a la categoría de Colegiata e incrementó la importancia del Convento Sanjuanista al dotarle de tesoros y reliquias como el «Lignum Crucis». Cuando falleció, su cuerpo fue traído desde Aviñón y enterrado en la iglesia del convento, en un sepulcro que él mismo mandó labrar.

En época medieval, Caspe fue el mayor centro aragonés y uno de los mayores de España en la producción de vidrio. Se sabe de la existencia de una treintena de hornos de vidrio en su término municipal. La gran cantidad de suelos salinos propiciaba el crecimiento de la barrilla, que junto a la calidad y cantidad de la arena, constituían los elementos básicos para la producción de vidrio. Parece que fueron los judíos los primeros implicados en dicha industria, mayoritariamente entre los siglos XIV y XV. Gran parte de los vidrieros pertenecían a las familias más importantes de la localidad.

En el siglo XIV, la peste negra asoló el Reino de Aragón; existe constancia de que la epidemia se instaló en Caspe en 1371, llegando incluso a obligar al traslado de las sesiones de Cortes Generales. Según recogen los Anales de Valimaña, unas 300 personas murieron en la villa víctimas de la mortal enfermedad.

La población fue escenario en 1412 del histórico «Compromiso de Caspe», al haber muerto sin descendencia Martín I de Aragón. El 22 de abril de ese año se iniciaron las deliberaciones de los compromisarios, siendo el 28 de junio proclamado rey Fernando de Trastámara, llamado el de Antequera, como Fernando I de Aragón. Frente a la puerta que da acceso al atrio de la Colegiata de Santa María la Mayor se levantó un estrado desde el que se hizo saber al pueblo la declaración de derecho votada por los compromisarios de los Estados de la Corona de Aragón a favor de don Fernando. Al día siguiente, predicó en la iglesia Fray Vicente de Ferrer, que tomó parte muy activa en las sesiones del conocido Compromiso.

Después del Compromiso, Caspe se mantuvo durante el resto del siglo XV como una pujante villa con sus barrios de la Muela, San Roque y el Pueyo, prosperando una agricultura que se aprovechaba del regadío del Ebro y del Guadalope.12​En esa época contó la villa con la visita del papa Benedicto XIII, más conocido como el Papa Luna, quien vino a arreglar unos asuntos entre su propia familia, los Luna, y los Urrea.

Edad Moderna
Hasta 1610 las comunidades cristiana y musulmana continuaron poblando la villa. Aunque compartían las tierras del regadío viejo, cada una tenía su propio término municipal, así como sus propios bienes comunales. Ambas eran vasallas de la Orden de San Juan de Jerusalén.

Debido a su situación geográfica, Caspe ha sido una de las poblaciones más afectadas por las distintas contiendas acaecidas en España desde el siglo XVII. En la Sublevación de Cataluña (1640-1652) fue víctima de incursiones y correrías por parte de las tropas franco-catalanas, así como de exacciones fiscales de la monarquía, hechos ambos que repercutieron gravemente en su situación económica. En la Guerra de Sucesión (1701-1711) fue seguidora de la causa borbónica mientras que sus vecinos se decantaron por el aspirante austríaco.

Siglo XIX
Durante la Guerra de la Independencia, Caspe fue ocupada por las tropas francesas sin apenas resistencia el 4 de marzo de 1809. Abandonada poco después, fue ocupada definitivamente desde junio de 1809 hasta 1813. La figura más importante en ese período fue la del abogado caspolino Agustín de Quinto, afrancesado que colaboró en las tareas de gobierno junto a los franceses. En noviembre de 1810, Suchet le nombró Comisario General de la orilla izquierda del Ebro, convirtiendo a Caspe, gracias a la residencia de Quinto en la localidad, en capital de la mitad inferior de Aragón. Ya al final de la contienda (junio de 1813), el coronel Ramón Gayán llegó a Caspe resuelto a tomar la ciudad a los franceses. Para levantar el asedio, que duró quince días, recurrió a la construcción de dos minas: una, desde la calle de San Juan a las bodegas del Convento, y la otra desde la Revuelta. La explosión de esta última dañó los bajos del Castillo —donde los franceses se habían atrincherado—, pero les obligó a huir a Mequinenza.

Posteriormente, la villa se vio afectada por las Guerras Carlistas, que tuvieron especial relevancia para la población. Ello fue consecuencia de la estratégica localización de la comarca de Caspe, así como de la desamortización de la Orden de San Juan de Jerusalén, que generó el descontento del campesinado ante las expectativas creadas, y de la pérdida de nivel adquisitivo de campesinos, jornaleros y artesanos, debido a la caída del precio del aceite. Estos factores propiciaron que al inicio de la contienda un grupo no muy extenso de caspolinos se fugaran a la facción carlista.

Caspe fue objeto de las incursiones de los carlistas, padeciendo sitios, asaltos y efímeras ocupaciones. En mayo de 1835, durante la Primera Guerra Carlista, el general Cabrera consiguió apoderarse de una parte de la población; en las pocas horas que los carlistas la ocuparon, tomaron un importante botín, saqueando las casas de los adictos a la reina. Al mes siguiente, Llagostera se hizo con el primer recinto urbano, incendiando después la ciudad; un año después conseguía tomarla nuevamente, para abandonarla poco después. En noviembre de 1836 volvía a apoderarse de la localidad, reteniéndola en su poder durante once días. Y en junio de 1837, tropas carlistas tomaron Caspe pero, antes de retirarse, incendiaron la población. De acuerdo a los partes oficiales, ardieron 223 casas, no pudiendo ser sofocado el fuego hasta el día siguiente.​ Las consecuencias económicas derivadas de estos hechos debieron ser importantes, provocando que en lo sucesivo, cuando había noticias de entrada de carlistas, los habitantes huyeran hacía las huertas.

En 1861, en el intermedio entre la Segunda y la Tercera Guerra Carlista, fue cuando Caspe consiguió el título de ciudad. Sin embargo, la inestabilidad política del sexenio revolucionario propició un nuevo auge para las actividades carlistas y, con la proclamación de la Primera República (11 de febrero de 1873), la Tercera Guerra Carlista alcanzó su mayor intensidad. El suceso más notable tuvo lugar en octubre de ese mismo año cuando las tropas carlistas de Vallés entraron en Caspe sin encontrar resistencia alguna; de hecho, 600 caspolinos se sumaron a los carlistas, prendiendo fuego al Castillo de Bailío y al antiguo Convento de San Juan. En febrero de 1874 tuvo lugar una nueva incursión carlista, dirigida en esta ocasión por Marco de Bello, con el fin de recaudar fondos para la compra de armamento y para pagar los uniformes que vestían sus combatientes.

Probablemente el hecho económico más relevante para Caspe en el siglo XIX, fue la llegada del ferrocarril. En junio de 1876, el municipio acordó conceder una serie de privilegios a la compañía que realizase con mayor rapidez el trazado. Así, en septiembre de 1891 se empezaba a trabajar en el término municipal de la ciudad, llegando el trazado a la población el 13 de octubre de 1893.

Siglo XX
En 1926 se creó en Caspe la Confederación Hidrográfica del Ebro, organismo que gestiona las aguas y riegos de la cuenca hidrográfica del Ebro, la más importante de las diez que han llegado a crearse en el territorio peninsular.

Ya proclamada la Segunda República Española, en esta ciudad se redactó el Anteproyecto de Estatuto de Autonomía de Aragón de 1936, conocido también como Estatuto de Caspe, que no llegó a ser ratificado por las Cortes al estallar la Guerra Civil Española. Durante la primera parte de la contienda, Caspe fue sede del Consejo de Aragón, órgano de Gobierno creado por los anarquistas en 1936.16​ Esta entidad continuó sus funciones hasta que fue disuelta por las autoridades gubernamentales en el verano de 1937, debido a su independencia del Gobierno republicano. El 4 de agosto el Ministro de Defensa Nacional, Indalecio Prieto, cursó órdenes al Ejército y la 11.ª División al mando del Enrique Líster fue enviada a Aragón, disolviendo oficialmente el Consejo de Aragón el 10 de agosto.17​ Dicha disolución tuvo lugar mediante una intervención militar que ocupó Caspe por sorpresa.18​ La Federación Local de Sindicatos de la CNT fue tomada por asalto, se concentraron tanques y artillería a la salida de la ciudad y se produjeron algunos enfrentamientos con bajas. Joaquín Ascaso, presidente del Consejo de Aragón, y los miembros anarquistas del mismo fueron detenidos bajo diversas acusaciones.

Con la ofensiva de Aragón en 1938, el jefe de Estado Mayor republicano, el general Vicente Rojo, instaló en esta ciudad su centro de operaciones, concentrando allí a todas las Brigadas Internacionales que le fue posible reunir.20​El 15 de marzo de ese año dio comienzo la batalla de Caspe, cuando tres divisiones franquistas del Cuerpo de Ejército Marroquí alcanzaron los suburbios de la localidad. La 1.ª División de Navarra emprendió el cerco de Caspe, estando presentes, en la primera fase de la batalla, las Brigadas Internacionales XI, XIII y XV; en una segunda fase que tuvo lugar en la margen derecha del río Guadalope intervinieron la XII y la XIV.22​Aunque los interbrigadistas, especialmente los de la XV Brigada, desplegaron una fuerte defensa contra los atacantes, al anochecer del 17 de marzo la villa aragonesa fue finalmente conquistada por las tropas de Franco.

Después de la conquista, la localidad se convirtió en el cuartel general del Cuerpo de Ejército Marroquí, encargado de la guarnición del río Ebro.

Patrimonio

Acorde con su historia, Caspe cuenta con un importante patrimonio histórico. Entre los restos más antiguos están las pinturas rupestres del abrigo del Plano del Pulido, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1998, así como varios yacimientos neolíticos.

De época romana es el Mausoleo de Miralpeix, declarado monumento nacional en 1931. Consiste en una cella rectangular con muros laterales que sostienen una bóveda de cañón enmarcada en el frente con dos pilastras con capiteles corintios.5​

Patrimonio religioso
La Ermita de Santa María de Horta —rescatada del embalse de Mequinenza y reconstruida en lo alto de un cerro que domina Caspe— es una construcción románica. El templo fue erigido por gentes del poblado de Miralpeix en estilo románico de carácter popular entre finales del siglo XII o principios del siglo XIII. Está construido en sillería y posee una planta alargada en forma de ojo de cerradura, dividida en cinco tramos.32​Conocida también como Santa María del Fondón, por su ubicación primitiva, posee un interesante ábside semicircular con modillones en nacela.


Colegiata de Santa María la Mayor del Pilar (siglos XII al XVIII). Declarada Monumento Nacional en 1931.
La Colegiata de Santa María la Mayor del Pilar es, con diferencia, el edificio más monumental de Caspe. Constituye uno de los ejemplos más notables del gótico purista en Aragón, todavía influido por el estilo cisterciense. El templo consta de tres naves, siendo la nave central la más ancha y alta, toda ella cubierta por bóveda de crucería. Fue consagrada por Adriano VI en 1522 y anteriormente, en 1412, se celebró en ella la misa de proclamación del fallo del Compromiso de Caspe. Situada en la zona más elevada del casco urbano, formaba parte de una acrópolis organizada por la Orden de San Juan que comprendía la iglesia, el castillo, a día de hoy ya restaurado con motivo de la conmemoración del VI centenario de la celebración del Compromiso de Caspe, y el convento. En 1936 se destruyeron los retablos y los dos soberbios sepulcros góticos de la Colegiata, incluido el del gran maestre Juan Fernández de Heredia. Actualmente en su interior se custodia la Vera Cruz de Caspe, una de las reliquias más importantes de la cristiandad; se trata de uno de los fragmentos más grandes de la cruz en la que murió Cristo (Lignum Crucis). En 1908 el atrio de la iglesia fue declarado Monumento Nacional y en 1931 el conjunto de la Colegiata fue declarado Monumento Nacional.33​

En las calles de Caspe se conservan varias ermitas, como la de Santa Quiteria (1648), la de Montserrat —destruida durante la Guerra de la Independencia pero reconstruida en el siglo XIX—, la de la Magdalena (1790) y la de Balma (1843). En el Barrio de La Muela, el más antiguo de Caspe, se encuentra la Ermita de San Indalecio, templo barroco del siglo XVIII, que consta de un espacio central de planta cuadrada cubierto con cúpula hemiésferica sobre lunetos iluminada con linterna.34​

Otro conjunto religioso está constituido por el edificio e iglesia de San Agustín, que formaban parte de lo que fue el Convento de San Agustín de Caspe. Concluidas las obras en 1623, es un ejemplo de arquitectura ordenada y funcional que sigue el canon del modelo monástico del siglo XVII. El claustro es el elemento principal del conjunto.35​

Situado frente a la estación de ferrocarril se emplaza el Convento de Santo Domingo, cuya iglesia está completamente en ruinas. Durante la Guerra de la Independencia fue hospital militar, cementerio, prisión y fortaleza. De nuevo fue hospital de sangre en la Guerra Civil, quedando abandonado definitivamente en 1978.

Patrimonio civil

Torre de Salamanca, construida durante las Guerras Carlistas.
Dentro de la arquitectura civil, destaca el Castillo del Compromiso, cuyo origen se debe a los caballeros de la Orden del Hospital. Durante años el recinto se utilizó no sólo como castillo sino también como convento, junto con la vecina iglesia de Santa María. En el siglo XIX el castillo casi desapareció, ya que durante la Guerra de la Independencia las tropas francesas volaron el convento y en las guerras carlistas se vio envuelto en diversos combates, siendo incluso incendiado. Actualmente apenas queda algún elemento de la fortaleza —un muro con remate almenado con dovelas decoradas con escudos—, así como los sótanos de la misma.36​

Otro notable baluarte es la Torre de Salamanca, que se alza sobre un monte a las afueras de la ciudad. Desde el mirador situado en lo alto se puede contemplar una espectacular panorámica de Caspe y del valle del Ebro. Fue construida por orden del general Salamanca en la última guerra carlista —la tercera—, en 1874, siendo el castillo más moderno de Aragón. Alberga el Museo de Heráldica, que recoge los símbolos heráldicos que fueron propios de la Corona de Aragón.

En el centro urbano, la Plaza Mayor constituye un interesante conjunto. En un lado de la misma subsisten los primitivos soportales, en forma apuntada, llamados Arcos de Toril, mientras que en otro lado está emplazada la Casa Consistorial, con fachada clasicista del siglo XIX, así como la Casa Palacio Piazuelo Barberán, la más notable de la ciudad. Por otra parte, la calle Barrio Verde evoca la comunidad sefardí, ya que en el pasado constituía el eje principal de la judería.

En el término municipal de Caspe existen dos torres de vigilancia de las Guerras Carlistas: la Torre de Turlán, situada en el paraje de la Herradura a unos 6 km de la ciudad, y la Torre de Valdemoro, en el término de la Magdalena. Esta última, de planta cuadrada y construida en mampostería, fue erigida durante la Tercera Guerra Carlista con el fin de vigilar el paso del Ebro.37​Otro enclave de gran belleza es el Puente de los Masatrigos, situado a 12 km del casco urbano. Aunque el puente actual es del siglo XVIII, éste se apoya en una estructura anterior que data de los siglos XIII-XIV.

Patrimonio natural

El embalse de Mequinenza o «Mar de Aragón» es un entorno de gran riqueza faunística y paisajística. Se extiende desde Mequinenza hasta las proximidades de Sástago, subiendo por el antiguo cauce del Ebro. Diversas instalaciones permiten la práctica de numerosos deportes acuáticos y terrestres, pero es la pesca la actividad estrella en este ecosistema. Caspe es la capital europea del black bass o lubina negra, y pescadores de Europa y América se desplazan anualmente a esta ciudad para participar en concursos nacionales e internacionales. Durante el primer fin de semana de cada mes de octubre se celebra el Campeonato Internacional de Pesca del Black Bass, el de más prestigio de todos los celebrados en Europa.

Otra especie acuática, el siluro, por su gran tamaño de difícil y fatigosa pesca, es muy apreciada por los no iniciados. Es interesante constatar que tanto el black bass como el siluro son especies de reciente introducción. No obstante, la carpa, el carpín y el alburno son los peces más abundantes y los más pescados, tanto de forma espontánea como en competición. Se piensa que las aguas que almacena el embalse contienen más de 50 millones de peces.38​

Fiestas y eventos

  • Conmemoración del Compromiso de Caspe en 2007.
  • Fiesta de San Antón, el fin de semana más próximo al 17 de enero. Tienen lugar meriendas y cenas en torno a múltiples hogueras —llamadas «tederos»— por toda la ciudad.
  • Semana Santa, declarada fiesta de interés turístico de Aragón. Bombos, tambores y cornetas acompañan a los pasos de las procesiones. El Viernes Santo tiene lugar la Procesión de la Vera Cruz.
  • Mas Música, 30 de abril y 1 de mayo. Celebración de la fiesta del trabajo en el paraje Mas de la Punta, con acampada nocturna y actuaciones musicales.
  • Conmemoración del Compromiso de Caspe, el último fin de semana de junio. Cabe destacar la gran participación de todo el pueblo en la decoración de las calles así como en la ambientación de la fiesta con trajes medievales. También ha sido declarada fiesta de interés turístico regional.
  • Fiestas patronales de San Roque, del 12 al 17 de agosto. El día 16, fiesta del patrono, se realiza una ofrenda de frutos así como una procesión a la Ermita de San Roque. Bailes, vaquillas, concursos y actividades deportivas completan el programa festivo.
  • Feria regional «Expocaspe», del 29 de octubre al 1 de noviembre. Es una feria agrícola, ganadera, industrial y comercial del Bajo Aragón.

*Artículo obtenido de Wikipedia. Ayuntamiento de  Caspe

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Comentarios

Adil el Zghayer

Hace 1 año

Saludos señores del ayuntamiento, Muy interesado en poblar y trabajar en este pueblo humilde y hermoso, por favor quien puede proporcionarme información, estoy en chile pero me gustará emprender una nueva vida, soy soltero y quiero casarme y desarrollar familia, gracias

Rogelio Ponzinibbio

Hace 4 años

Jaspe tiene un patrimonio histórico muy rico y valioso. Es obligatorio mencionar la Ermita románica de Santa María de Horta, la igual que la Colegiata de Santa María, la Torre Salamanca. Caspe también tiene un embalse muy grande, donde se puede practicar la pesca, hay muchísimas especies, es muy buen lugar para la pesca.

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