Ayuntamiento de Bidania-Goiatz
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Dirección
Bidania Gunea, 2
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Localidad
Bidania-Goiatz
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Código postal
20496
- Provincia
- Comunidad autónoma
- Coordenadas geográficas
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Email
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Página web
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Corporación municipal
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Alcalde/alcaldesa de Bidania-Goiatz
Maialen Irazusta Sarasola
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Partido gobernante
IBIRI
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Fecha de elecciones
28/05/2023
Información del municipio
Bidania-Goiatz: un balcón entre montañas
Bidania-Goiatz es un encantador municipio situado en el corazón de Gipuzkoa, dentro de la comarca de Tolosaldea. Su historia reciente comienza en 1964, cuando se unieron los dos núcleos que le dan nombre: Bidania (Vidania) y Goiatz (Goyaz), separados por apenas 750 metros. Este gesto de fusión no solo unificó sus administraciones, sino también sus caminos, su cultura y su identidad bajo un nombre evocador: Bidegoyan, que significa en euskera “en lo alto del camino”.
Y es que su ubicación no puede ser más simbólica: una pequeña llanura enclavada entre montañas, a la que se llega coronando puertos desde Tolosa o Azpeitia. Desde 2014, el municipio adoptó oficialmente el nombre de Bidania-Goiatz, recogiendo la ortografía actual del euskera.
Un municipio forjado por la historia
Las raíces de este lugar se hunden en la Edad Media. Goyaz aparece mencionado ya en 1027, y Bidania en 1399, aunque todo indica que sus orígenes son mucho más antiguos. Ambas localidades compartieron caminos históricos como parte de la antigua Alcaldía Mayor de Sayaz, junto a otros municipios como Beizama, Aia y Errezil. En 1563 se disolvió esta entidad, y Bidania y Goiatz pasaron a ser concejos independientes, aunque mantuvieron lazos institucionales a través de la Unión de Sayaz.
Gracias a su posición estratégica, Bidania fue elegida en 1466 como sede para las Juntas Particulares de Gipuzkoa. En tiempos en que se tomaban decisiones clave para la provincia, estas reuniones se celebraban en la antigua casa Usarraga y, más tarde, en la iglesia de San Bartolomé.
Una tierra esculpida por el agua y la piedra
La geología de Bidania-Goiatz es tan singular como su historia. El municipio se asienta sobre una dolina de gran tamaño, un terreno típicamente kárstico donde el agua no corre en superficie, sino que se filtra por sumideros naturales. Este fenómeno ha modelado el paisaje, dando lugar a terrenos fértiles gracias a los depósitos de arcilla y a formaciones de lapiaz —esas curiosas rocas calizas agrietadas— que han sido aprovechadas durante siglos para construir caminos, iglesias y caleras.
También encontramos lutitas, margas y calizas cubiertas y descubiertas, configurando un subsuelo rico en contrastes que ha condicionado tanto la agricultura como la arquitectura local.
Orografía: un anfiteatro natural
Bidania-Goiatz se alza a unos 500 metros de altitud, rodeado por una majestuosa corona de montañas que le dan un aire de fortaleza natural. Hacia el norte se alzan las siluetas de Ernio (1.075 m) y Aketegi-Gazume (997 m), entre las que se abre el emblemático collado de Zelatun. Este paso conecta el municipio con el exterior y marca la entrada al «anfiteatro» natural en el que se ubica la localidad.
Otras cimas como Armoi, Akutu, Txinkorta, Urkobieta, Pintoi-Mendibil, Intxur, Ostangala o Urruztako-Gaina dibujan un paisaje montañoso que envuelve al municipio como un cinturón verde. Estas montañas no solo protegen a Bidania-Goiatz del viento, sino que le confieren una identidad visual poderosa y un entorno privilegiado para el senderismo.
Un paisaje de montes y praderas
El monte Ernio domina el horizonte y es el guardián natural del municipio. Pero no está solo. A su lado se alzan también los montes Txinkorta, Urkubita, Pintoia, Aizkarro, Armoia, Ilaun y Ostingela, formando un entorno ideal para quienes buscan aire puro y contacto con la naturaleza.
Aunque las laderas boscosas siguen presentes, el paisaje actual está dominado por extensas praderas que reflejan la actividad ganadera y agrícola de la zona. Especial mención merecen los montes del suroeste, como Txertakai, Alzola, Beondegi, Lakao, Urruztaran y Urkiola.
Ríos que desaparecen bajo tierra
Los arroyos de Bidania-Goiatz tienen un comportamiento peculiar. Muchos de ellos son estacionales, nacen en las faldas del Ernio y acaban filtrándose en el subsuelo. Es el caso de Iturritxikita Erreka e Ibiri Erreka, que se unen a Ernio Erreka y este, a su vez, a Goiatz Erreka. El cauce resultante, Bidaniko-Erreka, cruza el municipio hasta desaparecer bajo tierra cerca del caserío Osiondo, en uno de los sumideros que caracterizan el paisaje kárstico.
Un municipio con vida propia
Bidania-Goiatz cuenta hoy con algo más de 530 habitantes. Aunque su población fue mayor en décadas pasadas —superando el millar de vecinos en los años 40—, actualmente ha logrado estabilizarse y muestra signos de recuperación. Bidania es el núcleo más poblado, con algo más de 400 habitantes, mientras que Goiatz ronda el centenar.
A lo largo del tiempo, el municipio ha mantenido una fuerte identidad comunitaria, reflejada en su organización local, en la continuidad de sus tradiciones y en el cuidado del entorno natural.
Figuras destacadas del municipio
A pesar de su tamaño, Bidania-Goiatz ha dado nombres ilustres. Entre ellos destacan:
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Lorenzo Bereciartua (1895–1968): obispo natural de Bidania, catedrático de Derecho Canónico.
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Manuel Eguiguren Galarraga (1930–2012): oriundo de Goiatz, fue obispo auxiliar en Bolivia.
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José Agustín Orbegozo (1937): religioso, escritor y docente nacido en Goiatz.
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Iñaki Otaegi “Gibitegi” (1953): harrijasotzaile nacido en Goiatz, uno de los pocos que ha levantado piedras de 300 kg, junto a figuras como Iñaki Perurena y Mieltxo Saralegi.
