Ayuntamiento de L’Enova
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Dirección
Plaza del Ayuntamiento, nº 1
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Localidad
L'Enova
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Código postal
46669
- Provincia
- Comunidad autónoma
- Coordenadas geográficas
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Email
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Página web
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Corporación municipal
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Alcalde/alcaldesa de L’Enova
TOMAS GINER ESPARZA
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Partido gobernante
P.S.O.E.
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Fecha de elecciones
28/05/2023
Información del municipio
Énova: historia, tradición y vida en la Ribera Alta
Énova, conocida en valenciano como l’Énova, es un pintoresco municipio de la comarca de la Ribera Alta, en la provincia de Valencia, de la Comunidad Valenciana. Situada a tan solo 55 km de la capital y a 49 metros sobre el nivel del mar, se asienta en la falda de la Lloma del Baladre, frente a un fértil valle dominado por naranjales. El término, con 7,7 km², está surcado por los barrancos del Poble, Llarg y Collado, y se beneficia desde el siglo XIV de la acequia Comuna de l’Énova, que riega más de 400 hectáreas de cultivo.
El clima es templado y suave, especialmente en primavera, cuando el aire se impregna del aroma del azahar.
Accesos y ubicación
El municipio se comunica fácilmente con Valencia por la A-7 y las carreteras CV-564 y CV-562. También cuenta con estación de tren en la línea C-2 de Cercanías, compartida con la vecina Manuel. Limita con Barxeta, Xàtiva, Manuel, La Pobla Llarga y Rafelguaraf.
Un pasado que se remonta a Roma
Los orígenes de Énova se sitúan en época romana, como demuestran los restos de una villa del siglo I a.C. – V d.C., atribuida a la gens Cornelia. Este asentamiento fue un importante centro económico, dedicado a la producción de lino y al uso de canteras cercanas. Entre sus hallazgos destacan lápidas en latín, una calzada romana y restos arquitectónicos.
En época musulmana, la zona prosperó gracias a la red de acequias, y con la conquista de Jaume I (1240-42) se incorporó al realengo de Xàtiva. La leyenda local cuenta que fue el propio monarca quien llevó la imagen de la Virgen de Gracia a la iglesia del pueblo.
Durante la Baja Edad Media, la localidad vivió un auge gracias a la revitalización de las canteras y la construcción de molinos y nuevas acequias. Sin embargo, en el siglo XIV sufrió crisis derivadas de cambios climáticos, epidemias y conflictos como la Guerra de la Unión.
Siglos de cambios y conflictos
En los siglos XV y XVI, Énova vivió momentos de esplendor arquitectónico, como la construcción del Palacio de los Ferrer, pero también padeció epidemias y migraciones. La expulsión de los moriscos a principios del XVII supuso un duro golpe económico y demográfico. A ello se sumaron plagas, terremotos y enfermedades como la peste bubónica.
En el siglo XIX, Énova participó en la Guerra de la Independencia contra Napoleón y en el Trienio Liberal. En 1869, se anexionó la vecina Sanç, uniendo sus recursos y población.
Énova en la Guerra Civil
En la década de 1930, el pueblo vivió una intensa actividad política y social. Durante la Guerra Civil, se organizó un comité antifascista y se realizaron colectivizaciones de tierras. También sufrió bombardeos en la estación ferroviaria. Tras la contienda, muchos vecinos fueron encarcelados por su apoyo a la República.
Economía y agricultura
Históricamente, la economía de Énova ha girado en torno a la agricultura de regadío, con naranjos, hortalizas, olivos y almendros como cultivos principales. En el pasado, el arroz fue una actividad destacada, aunque sus campos generaban problemas sanitarios por el agua estancada. La propiedad de las tierras, mayoritariamente en manos de terratenientes de Xàtiva o Valencia, marcó la vida social y económica del municipio.
Un elemento clave del paisaje es la acequia Comuna de l’Énova, que abastece a varias localidades y ha sido gestionada históricamente mediante la Casa Comuna de la Acequia, hoy archivo histórico.
Patrimonio cultural y arquitectónico
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Iglesia parroquial de la Virgen de Gracia: originariamente mezquita, reformada tras la conquista cristiana.
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Capilla de la Aurora (s. XIX).
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Ermita de San José: edificada sobre una antigua mezquita.
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Ermita del Calvario: en una loma con vía crucis y vistas panorámicas.
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Palacio de los Ferrer: joya tardogótica vinculada a la nobleza local.
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Villa Cornelius: yacimiento romano de gran valor arqueológico.
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Casa Comuna de la Acequia: edificio decimonónico que centralizaba la gestión del riego.
Fiestas y tradiciones
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Fiesta de la Divina Aurora: última semana de julio, con procesiones y actos festivos.
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Fiestas Mayores (8, 9 y 10 de septiembre): dedicadas al Cristo de la Salud, la Virgen de Gracia y San Felipe Neri, con verbenas, misas y actividades populares.
Énova hoy
Con su rico pasado, su patrimonio arquitectónico y sus fértiles huertas, Énova conserva la esencia de los pueblos valencianos de interior. Su historia está marcada por la agricultura, las tradiciones religiosas y una ubicación privilegiada en la Ribera Alta, lo que la convierte en un destino que combina cultura, naturaleza y autenticidad.

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