Ayuntamiento de Cañamaque
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Dirección
Plaza Mayor, s/n
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Localidad
Cañamaque
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Código postal
42124
- Provincia
- Comunidad autónoma
- Coordenadas geográficas
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Email
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Página web
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Corporación municipal
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Alcalde/alcaldesa de Cañamaque
JESUS JIMENEZ RUIZ
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Partido gobernante
PP
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Fecha de elecciones
28/05/2023
Información del municipio
Cañamaque (Soria): esencia rural, historia viva
Cañamaque es un pequeño municipio y localidad española situada en la provincia de Soria, dentro de la comunidad autónoma de Castilla y León. Perteneciente al partido judicial de Almazán, se encuentra a 58 kilómetros de la capital provincial y a unos 32 de Almazán, sobre un enclave privilegiado a 961 metros de altitud. Con una población actual de 27 habitantes (INE 2024), representa fielmente el alma de la España rural, marcada por la tradición, la historia y el silencio de sus calles.

Historia de Cañamaque
La historia documentada de Cañamaque se remonta al Antiguo Régimen, cuando era una villa eximida bajo la jurisdicción de Almazán, dentro de la Intendencia de Soria. Su constitución como municipio constitucional se produjo con la caída del sistema señorial, figurando en el censo de 1842 con 36 hogares y 144 habitantes.
Durante el siglo XIX, según el Diccionario de Pascual Madoz (1846), Cañamaque contaba con 91 viviendas y 374 vecinos. Era un pueblo próspero para su época, con tierras fértiles para cereales, algo de viñedo, cáñamo y huerta, ganado lanar y vacuno, dos telares de lienzo y una activa escuela de instrucción primaria.
Ya en el siglo XX, Cañamaque sufrió el mismo destino que muchas localidades rurales de Soria: la despoblación progresiva. A partir de las décadas de 1950 y 1960, numerosos vecinos emigraron a ciudades en busca de nuevas oportunidades, marcando un antes y un después en la demografía y actividad económica del pueblo.
Sin embargo, pese a la pérdida de población, Cañamaque ha sabido conservar su identidad, su patrimonio y sus fiestas, manteniendo viva la memoria de siglos de historia.
Patrimonio cultural
Iglesia de San Juan Bautista
El monumento más emblemático del municipio es la Iglesia de San Juan Bautista, construida en el siglo XVI en estilo gótico. Es un templo de nave única, con capillas laterales en forma de hornacinas barrocas. La torre, levantada en el siglo XVII, presenta fábrica de mampostería con esquinas reforzadas en sillarejo, lo que le confiere una estructura robusta y característica.
En su archivo parroquial se conservan documentos desde el año 1532, convirtiendo este edificio en una fuente de valor histórico incalculable. La iglesia sigue siendo el centro espiritual y arquitectónico del pueblo.
Ermitas rurales
Cañamaque cuenta con dos ermitas, muy apreciadas por los vecinos:
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La Ermita de Santa Ana, restaurada en 1886 (anteriormente dedicada a San Antón), se encuentra en el núcleo urbano y acoge la celebración de las fiestas patronales.
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La Ermita de Santa Bárbara, a 1,5 km de distancia, es una construcción circular y modesta, ideal para excursiones a pie por los alrededores.
Patrimonio natural
El entorno natural de Cañamaque es uno de sus mayores tesoros. Ubicado entre colinas suaves y fértiles campos de cultivo, su paisaje invita al descanso y al contacto con la naturaleza. El arroyo del Arenal cruza parte de su término municipal y nutre los campos cercanos, mientras que el coto de caza atrae a aficionados a la cinegética en época autorizada.
Estas tierras, que en otros tiempos fueron explotadas intensamente para la agricultura cerealista, ofrecen hoy vistas panorámicas y una tranquilidad difícil de encontrar en otras regiones.
Vida rural y economía
La economía de Cañamaque se ha basado tradicionalmente en la agricultura de secano (trigo, cebada, avena), el cultivo de cáñamo y hortalizas, la cría de ganado lanar, vacuno y caballar, y algunas colmenas. En siglos anteriores existía incluso una pequeña industria textil artesanal (telares de lienzo), hoy desaparecida.
Actualmente, la economía local es mínima y de subsistencia, apoyada en pequeñas explotaciones agrícolas, pensiones y, sobre todo, en el apego de familias descendientes que regresan durante fines de semana o en verano. Cañamaque es también un destino ideal para aquellos que buscan una segunda residencia en un entorno de silencio, naturaleza y autenticidad.
Fiestas tradicionales
A pesar de su pequeño tamaño, Cañamaque mantiene sus fiestas populares, que son uno de los pocos momentos del año en los que el pueblo se llena de vida:
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Santa Ana (26 de julio): patrona del municipio. Se celebra con misa, procesión y eventos populares.
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Fiestas de verano: el sábado posterior al 15 de agosto, coincidiendo con la festividad de la Virgen. Incluyen reuniones familiares, comidas colectivas y ambiente festivo en las calles.
Durante estas fechas, antiguos vecinos regresan, se reencuentran generaciones, se decoran las calles y el pueblo cobra un carácter entrañable y festivo, recuperando temporalmente su pulso social.
Ubicación y acceso
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Distancia a la capital (Soria): 58–61 km
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Distancia a Almazán: 32 km
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Altitud: 961 m s. n. m.
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Superficie municipal: 23 km²
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Coordenadas GPS: 41º 27′ N / 2º 14′ W
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Partido judicial: Almazán
Se accede por carretera a través de vías locales. Aunque los caminos fueron descritos en el siglo XIX como de herradura y mal estado, hoy permiten el acceso cómodo en coche. La escasa densidad de tráfico garantiza una llegada tranquila, propia del entorno rural.
Cañamaque hoy
En la actualidad, Cañamaque simboliza la realidad de la España despoblada, pero también el valor de un legado vivo. Sus calles, su iglesia, sus paisajes y su comunidad, aunque pequeña, siguen cuidando un lugar que ha resistido al paso del tiempo con dignidad.
Para quienes buscan una experiencia rural auténtica, un lugar donde desconectar, contemplar el horizonte cerealista y sentir la memoria histórica en cada rincón, Cañamaque ofrece mucho más de lo que su tamaño sugiere.
Cañamaque es más que una localidad soriana: es un lugar con historia, con carácter y con alma. Un ejemplo de la resiliencia de los pequeños pueblos de Castilla que, pese a la despoblación, siguen manteniendo sus raíces vivas.
Venir a Cañamaque es viajar al corazón de la tierra, conocer la España interior sin artificios, y dejarse conquistar por la paz de sus campos, la sencillez de sus gentes y la belleza de su patrimonio

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