Publicado el 9 de junio de 2023



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El Banco de España reafirma su proyección de una inflación de hasta el 3% para el final de este año.

Se espera que la inflación futura esté determinada por la inflación subyacente en los próximos trimestres y años.

Ángel Gavilán, el director general de Economía y Estadística del Banco de España, explicó este jueves que las expectativas de inflación en España a corto plazo seguirán siendo de «moderación gradual», con una tasa del 3% prevista para finales de año, debido principalmente a la desaceleración de los precios de la energía.

Gavilán hizo estas declaraciones durante el ‘Debate sobre el retorno de la inflación a largo plazo’, organizado por Fidelity y el Instituto Español de Analistas. Detalló que para 2025, el Banco de España anticipa una inflación del 2% y espera que esto venga acompañado de «una disminución de las presiones inflacionarias». En este contexto, mencionó que la incertidumbre radicará en «la desaceleración de la inflación subyacente».

Gavilán explicó que las presiones inflacionarias empezaron a aparecer durante 2021, mientras la economía se recuperaba. La naturaleza de la inflación ha cambiado y ahora tiene un componente doméstico y de demanda. Para los próximos trimestres y años, la inflación estará más determinada por su componente interno, es decir, la inflación subyacente, que no está relacionada con la energía.

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Por otro lado, Enric Fernández, economista jefe de CaixaBank, recordó que «controlar la inflación no es un asunto de pocos meses» y enfatizó que actualmente está en «una tendencia a la baja». Fernández recalcó la importancia de «ganar la batalla contra la inflación para reducirla al 2%» y evitar así entrar en «territorio peligroso».

Gavilán añadió que la inflación es un impuesto que afecta de manera desproporcionada a los más vulnerables y que el Banco Central Europeo (BCE) ha enfatizado la necesidad de coordinar las políticas fiscales y monetarias para no dificultar el objetivo de reducir la inflación.

En esta línea, Fernández apuntó que actualmente hay «una demanda excesiva en relación con la capacidad de oferta, respaldada por estímulos fiscales y monetarios». Por ello, afirmó que los estímulos fiscales, impulsados por la invasión de Ucrania por Rusia, «deben ser retirados, manteniendo solo el apoyo a los grupos que han sufrido más».

Además, Fernández instó a «acelerar» los procesos de capacidad de instalación en energías renovables para tener un impacto significativo en la transición hacia una mayor dependencia de las energías renovables, especialmente a corto plazo.

Por su parte, Sebastián Velasco, director general para España y Portugal de Fidelity Internacional, destacó el papel de la descarbonización a largo plazo, que podría llevar a una reducción de los costos energéticos. Sin embargo, advirtió que primero será necesario reemplazar las fuentes de energía baratas por las más caras, lo que incrementará los costos para las empresas.

Velasco señaló que si no se realiza esta transición, los problemas de oferta podrían ser muy grandes debido a menores rendimientos de cultivo, el aumento de enfermedades virales, altas temperaturas, entre otros factores. Advirtió que, independientemente de si se lleva a cabo la transición pendiente o no, nos enfrentaremos a riesgos inflacionarios muy claros.

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