La Comunidad de Madrid es una comunidad autónoma de España situada en el centro de la Península Ibérica y, dentro de ésta, en el centro de la Meseta Central. Limita con las provincias de Guadalajara, Cuenca, Toledo (Castilla-La Mancha), Ávila y Segovia (Castilla y León). La Comunidad de Madrid es uniprovincial, por lo que no existe Diputación. Su capital, Madrid, es también la capital de España. Su población estimada es de 6.061.680 habitantes (INE 2007), la cual se concentra en el área metropolitana.
Esta comunidad, que no ha tenido un largo recorrido como región histórica, posee una posición central en la red de medios de transportes de España y tiene una de las economías más importantes del país, condición motivada en gran parte por compartir capital con el Estado. Asimismo, cuenta con un rico patrimonio artístico y natural.
La conformación de la actual comunidad autónoma vino precedida de un intenso debate político, en el contexto preautonómico de los últimos años setenta. En un principio, se planteó la posibilidad de que la provincia formara parte de la comunidad de Castilla-La Mancha, si bien con un estatuto especial, dadas sus especiales condiciones al albergar la capitalidad del Estado. En el año 1981, se resolvió finalmente su desvinculación de esta región, heredera de la antigua Castilla la Nueva, a la que Madrid pertenecía desde el siglo XIX; y, en 1983, se constituyó la actual comunidad autónoma.
La Villa de Madrid fue elegida entonces capital de la región, si bien han surgido diferentes iniciativas para que otras ciudades alberguen la capitalidad. Es el caso de Alcalá de Henares, que presentó oficialmente su candidatura en los primeros años ochenta y, más recientemente, de Getafe, que en 2006 anunció su aspiración de arrebatarle el título de capital a la Villa de Madrid.
escudo y bandera de madrid
La Historia de la Comunidad de Madrid es muy reciente. La provincia se constituye administrativamente en el siglo XIX y, a finales del siglo XX, se configura como una comunidad autónoma uniprovincial. No obstante, existen algunos hitos históricos anteriores, decisivos para la definición del actual perfil de la región:
• La presencia de asentamientos humanos, de gran importancia y extensión, en la Prehistoria;
• La aparición de Complutum (Alcalá de Henares) en la época romana;
• El carácter defensivo que adquiere el territorio madrileño en el periodo andalusí y el papel de Mayrit (Madrid) en la defensa de Toledo;
• La constitución del concejo de la Tierra de Madrid durante la Reconquista, primer gran embrión de la posterior realidad administrativa;
• La designación de la Villa de Madrid como capital durante el Renacimiento, en lo que constituye el segundo y más decisivo embrión;
• La expansión metropolitana del siglo XX, que resulta trascendental para la conformación de la actual comunidad autónoma.
Entre todos estos hitos, la capitalidad se destaca como el de mayor determinación histórica, ya que se encuentra en el origen de la provincia madrileña, constituida en el marco de la división provincial de España en el siglo XIX. A este hecho se le añade, en el siglo XX, la condición metropolitana de Madrid, aspecto clave para su segregación de la antigua región de Castilla la Nueva, en la que Madrid estaba integrada, dados los fuertes desequilibrios sociales, económicos y demográficos que Madrid introducía, y su configuración como comunidad uniprovincial.
Prehistoria, época romana y época visigótica
El territorio actual de la Comunidad de Madrid estuvo poblado desde el Paleolítico Inferior, principalmente en lo que respecta a los valles ínter fluviales de los ríos Manzanares, Jarama y Henares, donde se han hallado abundantes y ricos yacimientos arqueológicos. Entre los vestigios más importantes que se han encontrado, destaca especialmente el vaso campaniforme de Ciempozuelos, que ha dado nombre a un tipo especial de cerámica (data del Bronce Inicial, entre 1970 y 1470 adC. También se han descubierto pinturas y grabados rupestres en La Pedriza del Manzanares, en el término de Manzanares el Real, y en la Cueva del Reguerillo, cerca de Patones.
Durante el Imperio Romano, la región quedó integrada en la provincia Citerior. Estaba surcada por varias calzadas romanas y contaba con algunas urbes de importancia. La ciudad de Complutum (Alcalá de Henares) alcanzó cierta relevancia hasta el Bajo Imperio, mientras que Titulcia y Miaccum (en el actual término municipal de Madrid) destacaron como cruces de caminos.
En la época visigótica, la región perdió toda importancia. Su población se dispersó en pequeñas aldeas e, incluso, Complutum entró en decadencia. Alcalá de Henares fue designada sede episcopal en el siglo V, por orden de Asturio, arzobispo de Toledo, pero este hecho no fue suficiente para devolverle el esplendor perdido.
Al-Ándalus
El centro peninsular fue una de las regiones más despobladas de Al-Ándalus hasta el siglo XI, cuando empezó a despuntar como un enclave militar de gran importancia estratégica. Los musulmanes pusieron en pie un sistema defensivo de fortalezas y atalayas, con el que intentaron detener el avance de los reinos cristianos, a lo largo y ancho del territorio actual de la comunidad autónoma.
La fortaleza de Mayrit (Madrid) se erigió en una fecha indeterminada entre los años 860 y 880, como un ribat, un recinto amurallado donde convivía una comunidad a la vez religiosa y militar, en lo que constituye el núcleo fundacional de la ciudad. Pronto se destacó como la fortificación de mayor valor estratégico en la defensa de Toledo, por encima de Talamanca de Jarama y de Qal'-at'-Abd-Al-Salam (Alcalá de Henares), los otros dos enclaves militares más importantes de ese sistema defensivo.
Alrededor de esas tres cabeceras principales, encargadas de defender los caminos fluviales del Manzanares, del Jarama y del Henares, respectivamente, se construyeron varias fortificaciones de carácter complementario —caso de Qal'-at-Jalifa (Villaviciosa de Odón)—, así como una red de atalayas que permitía la vigilancia de los pasos —las de Torrelodones, El Vellón o El Berrueco, que aún siguen en pie, son algunas de ellas—. Estas torres-vigía se comunicaban entre sí mediante señales de humo, cuando se producían situaciones de alerta.
En 1083, el rey Alfonso VI tomó la ciudad de Madrid y dos años después entró en Toledo. Por su parte, Alcalá de Henares sucumbió en 1118, en una nueva anexión del Reino de Castilla.
La repoblación cristiana
Las nuevas tierras conquistadas por los cristianos se disgregaron alrededor de varios dominios, como consecuencia de un largo proceso de repoblación (siglos XI a XV), en el que entraron en conflicto los señores feudales o eclesiásticos y los diferentes concejos con potestad real para repoblar.
En el siglo XIII, Madrid fue la única ciudad de la región que consiguió conservar una personalidad jurídica propia, en primer término con el Fuero viejo y posteriormente con el Fuero Real, concedido por Alfonso X en 1262 y ratificado por Alfonso XI en 1339.
Por su parte, Buitrago de Lozoya, Alcalá de Henares y Talamanca de Jarama, que destacaron por su importante capacidad repobladora hasta ese siglo, quedaron bajo el dominio de señores feudales o eclesiásticos. Alcalá, en concreto, pasó a manos del poderoso Arzobispado de Toledo, en el que permaneció hasta prácticamente el siglo XIX.
Alrededor de la actual capital de la comunidad, se constituyó un territorio administrativo denominado Tierra de Madrid, el primer germen de la provincia, que se extendía, en sus extremos, hasta los actuales términos municipales de San Sebastián de los Reyes, Cobeña, Las Rozas de Madrid, Rivas-Vaciamadrid, Torrejón de Velasco, Alcorcón, San Fernando de Henares y Griñón.
Este concejo mantuvo numerosos litigios con Segovia, por entonces una de las ciudades más influyentes de Castilla, para anexionarse el Real de Manzanares, una vasta comarca, que, finalmente, fue cedida a la Casa de Mendoza.
La capitalidad
La monarquía castellana empezó a mostrar una especial predilección por el centro peninsular, atraída por sus abundantes bosques y cotos de caza. El Pardo era un lugar muy frecuentado por los reyes, desde tiempos de Enrique III (siglo XIV). Asimismo, los Reyes Católicos impulsaron la construcción del Palacio Real de Aranjuez. En el siglo XVI, San Lorenzo de El Escorial se sumó a la lista de Reales Sitios de la actual provincia.
La propia Villa de Madrid, que formaba parte del grupo de dieciocho ciudades con derecho a voto en las Cortes de Castilla, acogió en numerosas ocasiones las Cortes del Reino. Al mismo tiempo, sirvió de residencia a varios monarcas, entre ellos el emperador Carlos I, que reformó y amplió su Alcázar.
A la creciente influencia socio-política de la región, se le añadió, en el siglo XVI, el foco cultural de la Universidad de Alcalá de Henares, que abrió sus puertas en 1508, a instancias del Cardenal Cisneros (Torrelaguna, 1436).
En 1561, el rey Felipe II situó la capital de su imperio en Madrid, en lo que puede considerarse el segundo embrión —y tal vez más decisivo— para la configuración posterior de la provincia madrileña.
Con la capitalidad, se impuso un marco de subordinación económica a las tierras colindantes con la Villa de Madrid, que incluso iba más allá de los actuales límites de la Comunidad de Madrid. También se promovió una extensión competencial de la Sala de Alcaldes de Casa y Corte (de cinco a diez leguas en su torno), en un intento por articular una región alrededor de la capital.
Pero aún se estaba muy lejos de una auténtica realidad administrativa, sobre todo teniendo en cuenta que el Estado del Antiguo Régimen convivía con la existencia de numerosas jurisdicciones señoriales, tanto laicas como eclesiásticas. Entre las primeras, se encontraban señoríos de gran extensión, como el Real de Manzanares —en manos de los Mendoza— y otros de pequeñas dimensiones, como el señorío de Valverde de Alcalá. Entre las segundas, había jurisdicciones monásticas (como la Cartuja de El Paular), del clero secular (como las extensas posesiones del Arzobispado de Toledo) y de órdenes militares (caso de la Encomienda Mayor de Castilla de la Orden de Santiago, que ocupaba Valdaracete, Villarejo de Salvanés y Fuentidueña de Tajo).
La Ilustración
En el siglo XVIII tampoco se corrigió la desarticulación administrativa de las tierras madrileñas, a pesar de algunos intentos. En la época de Felipe V, se creó, a escala nacional, la figura de las Intendencias, con poder político-administrativo. Sin embargo, la Intendencia de Madrid no resolvió el problema de raíz y la actual provincia continuó fragmentada en varios dominios, si bien se racionalizaron los procesos a la hora de ejecutar proyectos centralizados.
A Guadalajara le correspondían los partidos de Colmenar Viejo y Buitrago de Lozoya, así como el señorío del Real de Manzanares, coincidente en gran parte con la actual comarca de la Sierra de Guadarrama. Segovia extendía sus dominios al Norte y Oeste de la actual provincia madrileña, mientras que Toledo ocupaba el Este, con Alcalá de Henares y Chinchón como núcleos destacados. De Madrid dependían Casarrubios, en la actual provincia de Toledo, y Zorita de los Canes, en la de Guadalajara.
Esta dispersión territorial afectaba a procesos tan básicos como el abastecimiento de Madrid, que había disparado su población hasta convertirse en la ciudad más habitada de la monarquía. El efecto fue drástico: mientras que la Villa de Madrid absorbía un mayor volumen de renta procedente de todo el país, su territorio colindante —en manos de casas nobiliarias y del poder eclesiástico o bajo el influjo real— tendía a empobrecerse, sin posibilidad alguna de desarrollarse un tejido socio-económico acorde con las necesidades de la capitalidad.
Otro de los problemas que la capitalidad puso en evidencia fue la ausencia de infraestructuras. El entramado de caminos de la Submeseta Sur tenía su centro en Toledo y hubo que articular una red para garantizar el abastecimiento de la ciudad. Del siglo XVIII data la estructura radial de las comunicaciones españolas, que tiene su punto neurálgico en la ciudad de Madrid.
A lo largo del siglo XVIII, la Villa de Madrid se transformó con grandes obras urbanísticas, al compás de las corrientes ilustradas. Destaca la labor de Carlos III, que dotó a la ciudad de algunos de sus más bellos edificios y monumentos, al tiempo que promovió la creación de instituciones sociales, económicas y culturales, que aún perviven.
La Villa de Madrid cerró el siglo XVIII con 156.672 habitantes (antes de la capitalidad, se estimaba una población en torno a los 15.000 vecinos), según el censo realizado en 1787, el primero, con carácter oficial, que se realizó en la ciudad. De provincia a comunidad autónoma
El territorio de la Comunidad de Madrid alcanzó sus límites territoriales actuales en 1833 con la división de España en provincias, una de las cuales fue la de Madrid. En esta división, la provincia fue adscrita a la región de Castilla la Nueva, la cual, como el resto de regiones, constituía apenas una clasificación, al carecer de cualquier órgano o institución administrativa. Junto con la de Madrid, fueron adscritas a Castilla la Nueva las provincias de Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara y Toledo. Las provincias han conservado prácticamente iguales sus límites hasta la actualidad.
Durante el proceso preautonómico de finales de los años setenta, en la antigua región de Castilla la Nueva reapareció el temor a que las especiales condiciones económicas y demográficas de Madrid fueran un factor de desequilibrio, por lo que finalmente, la provincia de Madrid se configuró como comunidad autónoma uniprovincial. Fue la última comunidad en constituirse.
Por su parte, las provincias de Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara y Toledo (que pertenecían a Castilla la Nueva), junto con la de Albacete (que estaba integrada en la región de Murcia), constituyeron la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha.
El Estatuto de Autonomía de la Comunidad de Madrid fue aprobado el 1 de marzo de 1983. La provincia de Madrid se conformó como comunidad autónoma bajo la Ley Orgánica 3/1983, del 25 de febrero (BOE 1-3-83) y con la denominación de "Comunidad de Madrid".
Desde su nacimiento han sido elegidos tres presidentes autonómicos: Joaquín Leguina (1983–1995), del PSOE; Alberto Ruiz-Gallardón (1995–2003); y Esperanza Aguirre (2003 hasta la fecha), estos dos últimos del PP.
Cronologia de la Comunidad de Madrid (izquierda)
Estatua de Felipe IV, en Madrid. Obra de Pietro Tacca, realizada entre 1634 y 1640, es la primera escultura ecuestre del mundo sujetada unicamente por las patas traseras del caballo (derecha)
Las siete estrellas de la bandera madrileÑa estan presentes en los escudos de distintos municipios que pertenecieron al antiguo concejo de la Tierra de Madrid (caso del propio Madrid y de Las Rozas de Madrid) y en otros de su zona de influencia (Fresno de Torote y Valdemorillo). Tres Cantos, cuyo ayuntamiento se constituyo en 1991, tambien toma esta simbologia.
Comarcas y municipios
Comarcas
A diferencia de otras comunidades autónomas, la Comunidad de Madrid carece de una comarcalización que tenga relevancia administrativa. No obstante, algunas instituciones autonómicas han delimitado15 diferentes áreas a partir de criterios de homogeneidad geográfica y sociodemográfica, que toman su nombre de los puntos cardinales y de los principales ríos de la región. Su validez se limita a promociones turísticas o a divisiones agrícolas.
Ni siquiera se encuentra definida legalmente el área metropolitana de Madrid, a pesar de su importancia social, demográfica y económica y las necesidades que, en términos de infraestructuras, urbanismo o transportes, comparten los municipios situados bajo la zona de influencia de la capital.
La clasificación que ha conseguido un mayor nivel de implantación, elaborada por la Dirección General de Turismo, establece ocho grandes comarcas y deja al margen al área metropolitana de Madrid:
• Sierra Norte
• Sierra Oeste
• Comarca de Las Vegas
• Cuenca del Guadarrama
• Cuenca Alta del Manzanares
• Cuenca del Medio Jarama
• Cuenca del Henares
• Comarca Sur
Popularmente, los madrileños clasifican su región a partir de las áreas de influencia de las seis autovías radiales que surcan la provincia. La que se articula alrededor de la A-2 recibe el nombre oficioso del Corredor del Henares.
La ausencia de una comarcalización administrativa es consecuencia de la conformación del área metropolitana de Madrid a lo largo del siglo XX y, especialmente, en su segunda mitad. La progresiva implantación de esta nueva realidad desdibujó el perfil de las comarcas históricas madrileñas, que se relacionan a continuación:
• Valle del Lozoya
• Guadarrama
• Somosierra
• Valle del Alberche, compartido con Toledo
• Lomo de Casarrubios
• Comarca de Alcalá, con dos subcomarcas:
• Alcarria de Alcalá
• La Campiña, compartida con Guadalajara
• Alcarria de Chinchón
• Cuesta de las Encomiendas
Municipios
La Comunidad de Madrid, conformada por 179 términos municipales, posee el 2,2% de los municipios totales que integran el territorio español (8.110). Es la vigésimo tercera provincia española en número de ayuntamientos y se sitúa ligeramente por encima de la media, cifrada en 165 municipios por provincia (Burgos cuenta con el mayor número de términos municipales —371— y Las Palmas es la provincia que tiene menos —34—).
Existen veinte partidos judiciales, cuyas cabe zas corresponden a los siguientes municipios (el histórico partido judicial de San Martín de Valdeiglesias perdió esta consideración en el año 1985):
La superficie media de los municipios madrileños es de 44,8 km², un promedio bajo el que se esconden grandes oscilaciones. El más extenso de todos ellos es Madrid, ayuntamiento que anexionó, entre 1948 y 1954, los municipios limítrofes de Chamartín de la Rosa, Fuencarral, Hortaleza, Canillas, Canillejas, Moratalaz, Vallecas, Villaverde, Carabanchel y Aravaca, convertidos hoy en distritos o barrios.
Los cinco términos municipales más grandes son Madrid, con 605,8 km²; Aranjuez, con 189,1 km²; Colmenar Viejo, con 182,6 km²; Rascafría, con 150,3 km²; y Manzanares el Real, con 128,4 km².
Los de menor superficie son Casarrubuelos, con 5,3 km²; La Serna del Monte, con 5,4 km²; Pelayos de la Presa, con 7,6 km²; Madarcos, con 8,5 km²; y Torrejón de la Calzada, con 9,0 km².
ubicacion de madrid
Ubicación
La comunidad autónoma tiene una superficie de 8.021,80 km². Sus límites describen un triángulo equilátero aproximado, en el que su base está en la linde con la provincia de Toledo, al Sur, y su vértice superior en el puerto de Somosierra, al Norte. El término municipal de Aranjuez rompe esta forma triangular, a modo de apéndice que se adentra en la provincia de Toledo. Fuera de ese triángulo, rodeada por las provincias de Ávila y Segovia, se encuentra la Dehesa de la Cepeda, que pertenece al municipio madrileño de Santa María de la Alameda. La región está situada en el centro de la Meseta Central, en la parte septentrional de la Submeseta Sur, entre el Sistema Central y el río Tajo. Limita al Norte y al Oeste con Castilla y León (provincias de Segovia y Ávila) y al Este y al Sur con Castilla-La Mancha (provincias de Toledo, Guadalajara y Cuenca).
Relieve
El relieve de la Comunidad de Madrid está definido por tres grandes unidades17: la sierra y la llanura del río Tajo, separadas entre sí por el piedemonte.
Primera unidad de relieve
Las sierras de Guadarrama, Somosierra y Gredos (ésta última en sus primeras estribaciones) conforman un paisaje típico de montaña, con altitudes máximas —en cada una de las tres sierras— de 2.430 m (Peñalara, el pico más alto de la región), 2.129 m (Peña Cebollera o Pico de las Tres Provincias) y 1.770 m (Alto del Mirlo), respectivamente. Otros picos importantes son La Maliciosa (2.227 m) y Siete Picos (2.138 m), ambos en la Sierra de Guadarrama. En lo que respecta a su litología, el granito y el gneis son las rocas dominantes en la dos primeras sierras, mientras que la pizarra y las cuarcitas lo son de Somosierra (este macizo presenta los materiales rocosos más antiguos de la Comunidad de Madrid, formados hace 450 millones de años). La sierra madrileña está estructurada en falla, aspecto que puede apreciarse a simple vista en la denominada Falla de Torrelodones, en el municipio del mismo nombre.
Segunda unidad de relieve
Las campiñas, páramos y vegas configuran geomorfológicamente la segunda unidad de relieve, articulada alrededor de la cuenca del río Tajo. Aquí se encuentran las mínimas altitudes de la comunidad autónoma: 430 m en el cauce del río Alberche —a su paso por Villa del Prado— y 467 m en Fuentidueña de Tajo. Esta unidad presenta una composición del terreno menos uniforme que la de la sierra. Las calizas, arcillas, yesos y margas son abundantes en los páramos, mientras que las arenas, margas arenosas, margas yesíferas y arcillas dan forma a las campiñas. Las vegas, por último, quedan perfiladas por las arenas, gravas y limos.
Tercera unidad de relieve
A modo de transición entre la sierra y las llanuras arenosas del río Tajo, aparece la llamada Rampa de la Sierra o piedemonte, que se extiende desde la confluencia de los ríos Jarama y Lozoya, al norte del provincia, hasta el suroeste de la comunidad, formando una franja paralela a la sierra. No se trata exactamente de una unidad de relieve, aunque sí cabe definirla así desde un punto de vista geomorfológico. Se compone fundamentalmente de arenas, arcillas, margas y otros materiales detríticos.
Entre la máxima y mínima altitud de la región (Peñalara y Villa del Prado), se origina un desnivel de unos 2.000 m, que se salvan a lo largo de poco más de 100 km (la altura media de la provincia es de 650 m, aproximadamente). Este complejo relieve convierte a Madrid en una comunidad autónoma de contrastes medioambientales. En ella se puede encontrar la mayor parte de los pisos bioclimáticos de la Península Ibérica (crioromediterráneo, oromediterráneo, supramediterráneo y mesomediterráneo), además de una rica variedad de ecosistemas. Montañas de más de 2.200 metros
Las montañas de la Comunidad de Madrid que tienen más de 2.200 metros de altitud pertenecen a la Sierra de Guadarrama. Estos picos, ordenados según altura, son los siguientes:
• Peñalara, 2.430 metros
• Risco de los Claveles, 2.387 metros
• Cabezas de Hierro, 2.383 metros
• Risco de los Pájaros, 2.334 metros
• Dos Hermanas, 2.285 metros
• Cerro de Valdemartín, 2.280 metros
• Bola del Mundo, 2.265 metros
• La Maliciosa, 2.227 metros
• El Nevero, 2.209 metros
Moralzarzal, municipio situado en la comarca de la Cuenca del Guadarrama (izq.)
vertiente madrileÑa del macizo de peÑalara, con las dos maximas alturas de madrid, peÑalara y el risco de los claveles (derecha)
Pico de La Maliciosa (2.227 m), uno de los mas importantes de la region (izq.)
Circo, laguna y cima de PeÑalara, paraje del Parque Natural de PeÑalara (derecha)
A pesar de su reducida superficie (8.021,80 km²), la Comunidad de Madrid presenta dos climas diferenciados, consecuencia de su ubicación entre el Sistema Central y el valle del Tajo:
Clima de montaña
Las zonas más altas de las sierras de Guadarrama y Somosierra —aproximadamente por encima de los 1.200 m— tienen clima de montaña, con temperaturas frías o muy frías en invierno y suaves en verano. Aquí las precipitaciones son abundantes: pueden superar los 1.500 mm. al año y son en forma de nieve durante el invierno y parte de la primavera.
Clima mediterráneo continentalizado
El resto del territorio madrileño posee un clima mediterráneo continentalizado, de carácter atenuado en el piedemonte y extremado en la llanura mesetaria, en la que se sitúa la capital. En estas zonas los inviernos son frescos, con temperaturas inferiores a los 8ºC, heladas nocturnas muy frecuentes y nevadas ocasionales (tres o cuatro al año). Por el contrario, los veranos son calurosos, con temperaturas medias superiores a los 24ºC en julio y agosto y con máximas que muchas veces superan los 35ºC. La oscilación diaria es de aproximadamente de 10ºC. Las precipitaciones no suelen superar los 700 Mm. al año y se concentran especialmente en la primavera, seguida del otoño.
En cuanto a récords meteorológicos, la temperatura máxima absoluta alcanzada en la Comunidad de Madrid se dio el 31 de julio de 1878 en el Observatorio Astronómico de Madrid, cuando se llegó a los 44,3ºC. La temperatura mínima absoluta de la región (registrada en una estación meteorológica homologada) se dio el 25 de diciembre de 1962 en el Puerto de Navacerrada (1.858 m) cuando se alcanzaron los -20,3ºC. La precipitación máxima en 24 horas se produjo en este mismo puerto de montaña el 21 de enero de 1996, cuando cayeron 150,0 mm
La Comunidad de Madrid forma parte de la cuenca hidrográfica del Tajo, río que surca la zona meridional de la región, en la Comarca de Las Vegas, a la altura de Belmonte de Tajo, Brea de Tajo, Fuentidueña de Tajo y Aranjuez. Existen otras cuatro cuencas hidrográficas menores, todas ellas subsidiarias del Tajo: la del Jarama, la del Guadarrama, la del Alberche y la del Tiétar. Todos estos ríos recorren una distancia media de aproximadamente 167 km desde su nacimiento en el Sistema Central hasta su desembocadura en el Tajo. Sin salir de la región, es posible contemplar el curso alto de algunos de ellos, con paisajes típicos de ríos de montaña, así como su curso medio y bajo, como ríos de llanura.
Cuenca del Jarama
Con sus 190 km, el Jarama es el río más largo e importante de la región —al margen del Tajo—. Su cuenca, la de mayor superficie de toda la provincia, queda integrada por los ríos Lozoya, Guadalix y Manzanares, que vierten sus aguas al Jarama por la derecha, y Henares y Tajuña, que lo hacen por la izquierda. Los embalses de El Vellón, El Atazar, Puentes Viejas, Pinilla y Santillana son los más relevantes de esta cuenca, responsable en su mayor parte del suministro de agua potable a toda la provincia. Hay que destacar, en este sentido, la importancia del río Lozoya, que, a pesar de su corto recorrido (apenas 91 km), es embalsado hasta en cinco ocasiones.
Cuenca del Guadarrama
El Guadarrama surca la comunidad en su curso alto y medio. Sus afluentes se limitan a un único río, el Aulencia (por la derecha), y a dos arroyos mayores, el de La Vega y el de Los Combos (por la izquierda). El principal embalse de esta cuenca es el de Valmayor.
Cuenca del Alberche
Se sitúa en el extremo sur occidental de la provincia. El Alberche, que pasa por los términos de San Martín de Valdeiglesias y Pelayos de la Presa, recibe por la derecha las aguas de los arroyos de Valdezate y de Tórtoles y por la izquierda las de los ríos Cofio y Perales. Es embalsado en los pantanos de San Juan y Picadas. La calidad de su agua es muy inferior a la de la Cuenca del Jarama, razón por la cual se permite el baño, la navegación y la pesca en los citados embalses.
Cuenca del Tiétar
Sólo el vértice sur occidental de la provincia, más o menos coincidiendo con el término de Rozas de Puerto Real, se encuentra incluido dentro de la cuenca del Tiétar. El río nace en las proximidades del citado municipio y discurre por las provincias de Ávila y Cáceres.
El agua de la Comunidad de Madrid es una de las mejores de Europa gracias a las condiciones geológicas de la Sierra de Guadarrama, unas montañas con abundancia de granito. Esta roca tan dura deja muy pocos residuos en los ríos de la sierra y hace que la pureza del agua sea muy elevada.
Junto con el Tajo, el Jarama es el rio mas importante de la region. En la imagen, el Jarama a su paso por Titulcia (izquierda)
Embalse de El Atazar, en el municipio del mismo nombre, enclavado en la comarca de la Sierra Norte (derecha)
Patrimonio artístico y lugares de interés turístico
La Comunidad de Madrid es un centro turístico de primer orden. En 2006 recibió la visita de 8.651.891 turistas, un 9,41% más que el año anterior. Con esta cifra, la más alta en la historia del turismo madrileño, la región supera en número de visitantes a países como Brasil, Croacia, Suiza o Egipto. El récord de 2006 lleva camino de batirse en 2007: en los primeros cinco meses de este año se registra una afluencia de 3,8 millones de turistas, según datos de la Encuesta de Ocupación Hotelera del Instituto Nacional de Estadística (INE).
La región cuenta con tres Patrimonios de la Humanidad: el Monasterio y Real Sitio de San Lorenzo de El Escorial, el Paisaje Cultural de Aranjuez y la Universidad y recinto histórico de Alcalá de Henares. Junto con Barcelona, Madrid es la provincia española que posee un mayor número de Patrimonios de la Humanidad.
El valor turístico de la Comunidad de Madrid se incrementa por su cercanía con los Patrimonios de la Humanidad de Cuenca, Toledo, Ávila y Segovia, que se encuentran en un radio de aproximadamente 150 kilómetros; de Salamanca, a unos 200 kilómetros; y de Cáceres, a unos 300 kilómetros de la Puerta del Sol.
Contando los Patrimonios de la Humanidad de la Comunidad de Madrid y los de su entorno más próximo, se contabilizan nueve conjuntos históricos, artísticos y paisajísticos declarados así por la UNESCO, en lo que constituye una de las mayores concentraciones de Patrimonios de la Humanidad del mundo.
La capital
La Villa de Madrid posee uno de los cascos históricos más extensos entre las grandes ciudades europeas. Se articula alrededor del Madrid de los Austrias, barrio que concentra la mayor parte de los monumentos de la capital, junto con el denominado Madrid de los Borbones. Sus principales atractivos turísticos se encuentran en el terreno de la pintura y, en menor medida, en el de la arquitectura, con dos estilos preferentes, el Barroco y el Neoclasicismo. Apenas hay huellas románicas o góticas en su conjunto monumental y las renacentistas se limitan a escasos edificios.
La ciudad cuenta con 78 museos; centros culturales; 21 salas de exposiciones; 87 galerías de arte; 600 edificios declarados Patrimonio Artístico; 1.971 monumentos; 59 teatros; 65 cines; 50 salas de música y conciertos; 348 salas de fiesta y discotecas; 7 tablaos flamencos; 2.825 restaurantes; 16.000 bares y cafeterías; y 51.714 comercios, según datos de la Dirección General del Turismo del Ayuntamiento de Madrid, referidos a 2006.
Pintura
• El Prado es el museo de mayor afluencia de la capital, con casi dos millones de visitantes en 2006, según datos de la Comunidad de Madrid. Se encuentra en la órbita de los grandes museos internacionales, gracias a sus importantes colecciones de pintura española de los siglos XI a XVIII, flamenca de los siglos XV a XVII e italiana de los siglos XV a XVIII, y la presencia, en sus fondos, de un número muy relevante de obras maestras de pintores universales, como El Greco, Velázquez, Goya, El Bosco, Murillo, Tintoretto, Rafael Sanzio, Tiziano, Van Dyck, Rubens o Rembrandt. La escuela francesa del siglo XVII también está bien representada y las obras de la escuela alemana son escasas, pero, entre ellas, se encuentran algunas de primer orden. No obstante, el museo muestra significativas lagunas históricas, caso de la pintura inglesa, los primitivos italianos, algunos grandes maestros holandeses del siglo XVII o la pintura del siglo XIX —con la excepción de Goya—. Hasta la primavera de 2007, presentaba importantes déficits de instalaciones, que se han subsanado con la inauguración de la ampliación diseñada por Rafael Moneo.
• Otros museos son el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, dedicado al arte de los siglos XX y XXI, y el Museo Thyssen-Bornemisza. Ambos cubren algunas de las lagunas históricas del Museo del Prado, así como el Museo Lázaro Galdiano, cuyos fondos de pintura inglesa palian los déficits del Prado. La Real Academia de Bellas Artes de San Fernando posee una importante colección de pintura española y la Ermita de San Antonio de la Florida alberga los frescos de Goya, entre los que destaca el Milagro de San Antonio resucitando a un muerto, que decora la cúpula. El interior de la cúpula ha sido restaurado en varias fases, que han culminado en 2005.
Arquitectura
• El Palacio Real de Madrid es el mayor de toda Europa Occidental, con una extensión de 135.000 m² . Integra la colección de armas y armaduras de la Real Armería, considerada una de las dos de mayor valor histórico del mundo, junto con la colección imperial de Viena (Austria), conservada en el Kunsthistorisches Museum.
• A este edificio, tal vez el más importante de la capital en términos arquitectónicos, se le añaden algunas construcciones religiosas de relevancia como San Francisco el Grande, San Jerónimo el Real, la Basílica Pontificia de San Miguel, la Colegiata de San Isidro, la Capilla de San Isidro, las Salesas Reales, el Monasterio de la Encarnación y el Monasterio de las Descalzas Reales, así como la Catedral de la Almudena, terminada en el siglo XX.
• De diferentes épocas y estilos son el Antiguo Hospicio (hoy Museo Municipal de Madrid), el Palacio de Santa Cruz, el Palacio de Liria, el Palacio de Comunicaciones, el Palacio Longoria —uno de los pocos edificios modernistas de la capital—, la Biblioteca Nacional, el Teatro Real y la Estación de Atocha.
• El Templo de Debod, regalo de Egipto a España, es un pequeño templo egipcio, rescatado de las aguas de la Presa de Asuán, que se encuentra en el Parque del Oeste.
• También tienen interés arquitectónico los puentes de Segovia y de Toledo, así como las puertas de Alcalá y de Toledo.
Urbanismo
• El llamado Madrid de los Austrias, con la Plaza Mayor, la Plaza de la Paja y la Plaza de la Villa como lugares destacados, se erige sobre el núcleo fundacional de la ciudad y su primera gran expansión urbanística, a raíz de la designación de la villa como capital, en la segunda mitad del siglo XVI. En esta zona se encuentran también la Puerta del Sol y la Plaza de Oriente, si bien su configuración actual es muy posterior a aquella época.
• El Paseo del Prado conserva gran parte de su trazado original, dentro del proyecto del Salón del Prado, diseñado en pleno auge de las corrientes ilustradas.
• La Calle de Alcalá, la Gran Vía, la Plaza de España, el Paseo de la Castellana y la Plaza de Castilla reflejan la evolución urbanística de la ciudad en los siglos XIX y XX.
• En otro orden, destacan algunos barrios singulares, como Lavapiés, Chueca, Malasaña, El Rastro y el Barrio de las Letras, que conserva, éste último, algunas construcciones vinculadas con Cervantes y Lope de Vega, que coincidieron en la ciudad entre los siglos XVI y XVII.
Escultura
• Madrid no posee colecciones escultóricas de interés internacional, más allá de las esculturas que se exhiben en el Museo del Prado y de ciertos conjuntos que ornamentan algunos parques, paseos y plazas. Es el caso de las estatuas ecuestres de Felipe III, de Juan de Bolonia y Pietro Tacca, en la Plaza Mayor; y de Felipe IV, de Pietro Tacca, en la Plaza de Oriente.
• También destacan, en este último sentido, las fuentes de Apolo, Cibeles y Neptuno —los tres conjuntos escultóricos del Salón del Prado—, además de la Fuente de la Fama y de la estatua de El Ángel Caído, ésta última de Ricardo Bellver, en el Parque del Retiro.
• En cambio, la ciudad sí que posee grandes muestras de escultura española. Destacan, en este capítulo, el retablo del siglo XVI de la Capilla del Obispo y las diferentes imágenes barrocas de algunos de sus museos, monasterios e iglesias. Es el caso del Monasterio de la Encarnación, que conserva distintas tallas de Gregorio Fernández, Pedro de Mena, José de Mora y Pedro Roldán. Y de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, que guarda la estatua de San Bruno, una de las obras maestras del escultor de origen portugués Manuel Pereira.
• En referencia al arte contemporáneo, figuran el Museo de Escultura al aire libre de la Castellana, con La sirena varada, de Eduardo Chillida, y la colección escultórica del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, con obras de Pablo Gargallo, Julio González y Eduardo Chillida, entre otros.
Jardines históricos
• Los jardines históricos de Madrid son el Parque del Retiro, el Campo del Moro, los Jardines de Sabatini, el Parque de El Capricho y la Casa de Campo.
Espacios naturales protegidos
• Madrid es de las pocas ciudades del mundo que integra, dentro de su término, un espacio natural protegido de la magnitud del Monte de El Pardo y su apéndice, el Monte de Viñuelas, que, con sus 16.000 hectáreas, suponen el 26,4% del término municipal de Madrid (60.431 hectáreas). Se trata de uno de los bosques mediterráneos adehesados mejor conservados de Europa, tanto en lo que respecta a su flora como a su fauna. Además de su valor medioambiental, ambos montes albergan dos notables edificios históricos, el Palacio Real de El Pardo y el Castillo de Viñuelas, respectivamente.
Espacios naturales
Madrid es una región de contrastes medioambientales, consecuencia de su relieve configurado alrededor de tres grandes unidades (la sierra, el piedemonte y la llanura del río Tajo). A pesar de integrar el área metropolitana más importante del país, la región posee un rico patrimonio natural, en el que brillan con luz propia la Sierra de Guadarrama y su extensión oriental Somosierra, así como las comarcas situadas en el piedemonte, conocido, en términos geomorfológicos, como la Rampa de la sierra.
Estas zonas, que ocupan aproximadamente el 40% del territorio madrileño, albergan dos Parques Regionales y un Parque Natural, que se integrarán, parcial o totalmente, dentro del Parque Nacional de Guadarrama, en proyecto. Existe un tercer Parque Regional, que abarca varias comarcas del Sureste de la provincia, además de múltiples enclaves de interés ecológico y/o paisajístico, con diferentes niveles de protección, entre los que figura un Sitio Natural de Interés Nacional, el Hayedo de Montejo. A continuación se describen.
Parque Nacional de Guadarrama
El Parque Nacional de Guadarrama, que se encuentra en trámite, se extenderá a lo largo de la sierra del mismo nombre, dentro de dos comunidades autónomas, Madrid y Castilla y León. En lo que respecta la provincia madrileña, quedarán integradas 75.500 hectáreas de la región, que recibirán diferentes niveles de protección, según se recoge en el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN) de la Comunidad de Madrid, presentado por la presidenta regional, Esperanza Aguirre, en febrero de 2006. De esas 75.500 hectáreas, 34.500 serán de Parque Nacional y 41.000 de Parque Regional y zona de preparque. A estas superficies se le sumarán otras 25.000 hectáreas, que servirán de transición entre las áreas protegidas y las áreas urbanas. El Parque Nacional de Guadarrama ocupará un 10% de la superficie total de la comunidad autónoma, a lo largo de 37 municipios.
Parque Natural de la Cumbre, Circo y Lagunas de Peñalara
El Parque Natural de la Cumbre, Circo y Lagunas de Peñalara, en el término municipal de Rascafría, surge en el año 1990, pero el enclave ya se encontraba protegido desde 1930, con la figura de Sitio Natural de Interés Nacional. Ocupa 768 hectáreas alrededor de los circos y lagunas glaciares de Peñalara, la cumbre más alta de la provincia, con 2.430 m. El paraje presenta importantes desniveles que configuran diferentes tipos de vegetación: hasta los 1.600 m, los fresnos, acebos, pinos, brezos y jarales dan forma al paisaje; entre los 1.500 y los 2.000 m, los enebros, el pino albar, piornos y líquenes pueblan el terreno; y en las alturas superiores a los 2.000 metros, el suelo pedregoso deja margen a los cespedales, pastizales y algunos enebros.
Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares
El Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares es el espacio protegido más amplio de la Comunidad de Madrid con una superficie de 52.796 hectáreas, que se distribuyen desde la Cuerda Larga hasta el Monte de El Pardo. Discurre a lo largo de dieciséis municipios —incluido Madrid (a través del Monte de El Pardo)—, entre los cuales Manzanares el Real y Hoyo de Manzanares pueden ser considerados como las principales localidades de referencia. El Parque se constituyó en 1985 y en 1991 fue declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO. En él confluyen algunos de los ecosistemas mejor conservados de la región y, sin duda, los más variados, entre los cuales se encuentran altas cumbres, zonas de piedemonte, sotos fluviales, zonas húmedas y tupidos bosques. En lo que respecta a la fauna, el Parque alberga algunas especies en peligro de extinción como el buitre leonado y el águila imperial, además de diferentes rapaces, rebecos, jabalíes y una abundante población de cabra montés, reintroducida en los últimos años.
Los lugares más destacados de este Parque son La Pedriza del Manzanares y el Monte de El Pardo, considerado éste último como uno de los bosques mediterráneos más importantes de Europa, además de la Sierra del Hoyo. El Monte de El Pardo, en concreto, está integrado por bosques adehesados de encina, alcornoque y enebro; posee una importante fauna de águilas imperiales, corzos, gamos, jabalíes y conejos. Es propiedad de Patrimonio Nacional y no está permitida la visita, más allá de determinadas áreas alrededor del pueblo de El Pardo, en el término municipal de Madrid.
Parque Regional del Sureste
El Parque Regional del Sureste o Parque Regional de los Cursos Bajos de los Ríos Manzanares y Jarama tiene una superficie de 31.552 hectáreas. Se extiende a lo largo de dieciséis municipios, incluido el de Madrid, y sus principales localidades de referencia son Rivas-Vaciamadrid, Arganda del Rey, la pedanía getafense de Perales del Río y San Martín de la Vega. Fue creado en 1994 en un intento de recuperar los ecosistemas del Sureste de la región, amenazados por la presión demográfica, entre los que destacan las llanuras de ribera, los sotos, los cursos fluviales y, especialmente, las numerosas lagunas de la zona, producto de la filtración de los ríos a antiguas graveras.
En lo que respecta a su fauna, la lista es muy larga. Abundan las ánades, los patos, las cigüeñas, las cigüeñuelas y las garcillas, así como el halcón peregrino, el milano negro y el cernícalo primilla.
Parque Regional del Curso Medio del Río Guadarrama y su entorno
El Parque Regional del Curso Medio del río Guadarrama y su entorno se articula alrededor del río del mismo nombre, a lo largo de una estrecha franja, entre carreteras y urbanizaciones, que constituyen sus principales amenazas. Discurre a lo largo de 22.116 hectáreas y diecinueve municipios, entre los que Majadahonda, Boadilla del Monte y Villaviciosa de Odón pueden ser considerados como las principales localidades de referencia. Fue creado en 1999.
Este Parque cumple una función de corredor ecológico, con dos ecosistemas principales, el de los sotos y zonas húmedas y el de monte mediterráneo aclarado de encina, retama y jara.
Otros espacios naturales
Además de los Parques descritos anteriormente, la Comunidad de Madrid posee otros siete espacios naturales, que presentan diferentes niveles de protección:
• La Reserva Natural de El Regajal-Mar de Ontígola se encuentra al sur de Aranjuez. El Mar de Ontigola es una zona húmeda sedimentada, que tiene su origen en una antigua presa, donde anidan varias especies de aves migratorias. Muy cerca se encuentra la finca de El Regajal, que posee un altísimo valor ecológico, ya que acoge una de las colonias de mariposas más importantes de Europa.
• El Refugio de Fauna de la Laguna de San Juan está situado en el Valle del Tajuña, en las localidades de Morata de Tajuña, Titulcia y Chinchón. El paraje integra varias zonas húmedas de pequeño tamaño, entre las que sobresale la Laguna de San Juan. Su flora es la característica de este tipo de ecosistemas (carrizo, espadaña, juncos y tarajes), así como su fauna, compuesta de importantes colonias de aves, sobre todo anátidas y zancudas.
• El Monumento Natural de las Peñas del Arcipreste de Hita se ubica en el término municipal de Guadarrama, al este del Puerto de los Leones. Se trata de una imponente roca caballera de granito, en la que aparecen algunas frases dedicadas a Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita, escritor del siglo XIV que se inspiró en este paisaje en sus célebres serranillas.
• El Paraje Pintoresco del Pinar de Abantos y Zona de La Herrería se ubica en los términos de San Lorenzo de El Escorial y El Escorial. El Monte Abantos, desde el cual puede divisarse el monasterio, posee bosques de pinos, robles y encinas, además de algunos rodales de hayas. En relación con su fauna, hay poblaciones de corzos y dos especies de mariposa protegidas en la Comunidad, la Apollo y la Isabelina. El bosque y las dehesas de La Herrería, por su parte, están integradas por robledades y fresnedales.
• El Sitio Natural de Interés Nacional del Hayedo de Montejo está situado en Montejo de la Sierra, a orillas del río Jarama. El Hayedo de Montejo es uno de los más meridionales de Europa, junto con el de los Puertos de Beceite y el del Etna, en Italia. Además de las hayas, hay servales de cazador, acebos, cerezos silvestres, robles y álamos temblones.
• El Espacio Natural de Protección Temporal del Término Municipal de Sevilla la Nueva, en el municipio del mismo nombre, posee un encinar guadarrámico adehesado muy bien conservado, con importantes colonias de aves rapaces y otras especies de fauna mediterránea.
• El Espacio Natural de Protección Preventiva de los Sotos del Henares discurre por los términos de Alcalá de Henares y Los Santos de la Humosa, alrededor de un soto fluvial de sauces, chopos y álamos. El paraje recibió este nivel de protección en agosto de 2000.
Junto con estos espacios naturales, existen otros enclaves en la región con un importante valor paisajístico y medioambiental, algunos de ellos integrados en las zonas protegidas relacionadas anteriormente. Los embalses de Picadas, Pinilla, El Atazar, Riosequillo, San Juan y Valmayor, entre otros, reciben un elevado número de visitantes. La Cueva del Reguerillo, a la que se accede desde la Garganta de Patones, es un punto de referencia para los aficionados a la espeleología. Valles como el del Alto Jarama, el del Alberche o el del Lozoya, sierras como la de La Cabrera o la del Rincón y comarcas como la Vega de Aranjuez completan las lista de enclaves de interés medioambiental. Sin olvidar los bosques de La Acebeda, el Pinar de Peña Pintada, situado junto a la vía de ascenso al Puerto de Navacerrada, o los cerros del Viso y del Ecce-Homo, que se encuentran en la campiña del río Henares.
Fiestas y tradiciones
La Comunidad de Madrid celebra su festividad el día 2 de mayo, en conmemoración de los actos heroicos que dieron lugar a la Guerra de la Independencia, en 1808. Posee un carácter marcadamente institucional.
Corridas de toros
Existe una gran afición taurina en la Comunidad de Madrid y prueba de ello son las numerosas plazas de toros, de carácter permanente, diseminadas por toda la provincia. En Chinchón se encuentra la más antigua (en su plaza mayor se celebran corridas desde 1502) y en la ciudad de Madrid está la más grande, no sólo de la región, sino también de todo el país. La Monumental de Las Ventas, en la capital, está considerada como la plaza de toros más importante del mundo; en ella se celebra la Feria de San Isidro, cita imprescindible de los aficionados taurinos. Aranjuez, San Lorenzo de El Escorial, Colmenar Viejo, Getafe, Leganés, Moralzarzal, Miraflores de la Sierra, Parla y Valdemorillo también cuentan con cosos taurinos. En esta última localidad se abre oficialmente la temporada de toros en España, con los festejos en honor de San Blas y La Candelaria, a primeros de febrero. La ciudad de Madrid tiene una segunda plaza de toros, el Palacio de Vistalegre, que se utiliza también para otros usos.
Encierros
La afición taurina de los madrileños se extiende a los encierros y vaquillas. Son frecuentes en las fiestas mayores de cada pueblo, aunque sus celebraciones han ido decreciendo en los últimos tiempos, dadas las fuertes medidas de seguridad que exige la Comunidad de Madrid. Los encierros de mayor renombre son los de San Sebastián de los Reyes, considerados como los segundos más importantes del país, después de los de San Fermín. No en vano la villa madrileña recibe el sobrenombre de la Pamplona chica. Se celebran a últimos de agosto, dentro de las Fiestas del Santísimo Cristo de los Remedios, declaradas de interés turístico. Sus orígenes se remontan al siglo XVI.
Fiestas de la provincia
Además de los encierros de San Sebastián de los Reyes, están declarados de interés turístico —bien con carácter autonómico, bien a escala nacional— los siguientes festejos y celebraciones:
• La Semana Santa de Alcalá de Henares;
• Las Ferias y Fiestas del Motín de Aranjuez (a primeros de septiembre), en las que se conmemoran los hechos históricos acaecidos en 1808, con representaciones teatrales;
• El Belén Viviente de Buitrago de Lozoya, en Navidad;
• La Fiesta de La Maya de Colmenar Viejo, que se celebra cada 2 de mayo, con exhibiciones de Mayas en altares florales elaborados para la ocasión;
• La Pasión Viviente de Chinchón, en Semana Santa, en la que intervienen más de 300 vecinos del pueblo;
• Las Fiestas de Nuestra Señora la Virgen de Alarilla, de Fuentidueña de Tajo (a primeros de septiembre), con una singular romería nocturna por el río, en lo que se conoce como la Embarcación de la Virgen;
• Las Fiestas del Cristo Aparecido de Griñón, en el mes de junio, con escenificaciones de dos milagros atribuidos a la imagen;
• La Pasión Viviente de Morata de Tajuña, cada Jueves Santo;
• La Romería de Nuestra Señora la Virgen de Gracia, en San Lorenzo de El Escorial (a primeros de septiembre), una de las más multitudinarias de España.
Fiestas de la capital
La Fiesta Mayor de Madrid se celebra el 15 de mayo, en honor de San Isidro, con romerías, verbenas y espectáculos diversos. En la Romería de San Isidro se dan cita algunos de los elementos más definitorios de lo que se ha denominado el casticismo madrileño. El cuadro La pradera de San Isidro, pintado por Francisco de Goya en 1778, informa de la importancia adquirida por esta celebración en el pasado. Otras verbenas relevantes son la de San Antonio de La Florida (13 de junio), con la famosa tradición de los alfileres a manos de las modistillas, y la de San Cayetano, la Paloma y San Lorenzo (a mediados de agosto), en los barrios de La Latina y El Rastro, cuyos vecinos realizan competiciones de engalanamiento de calles. Las celebraciones de la Virgen de la Almudena, el 9 de noviembre, presentan un carácter menos lúdico y se articulan preferentemente alrededor de actos religiosos. Entre las fiestas de la capital, merece una mención destacada la Cabalgata de Reyes (5 de enero), tal vez la más espectacular de España y, sin duda, la más multitudinaria. En lo que respecta a la Semana Santa, la Villa de Madrid cuenta con varias cofradías, que combinan en sus procesiones tanto el estilo andaluz como el castellano. Las de Jesús de Medinaceli y Jesús el Pobre son las de mayor devoción, y la del Cristo de los Alabarderos una de las más singulares. La mayoría de las procesiones recorre las pequeñas y recoletas calles del Madrid de los Austrias, con las iglesias de San Isidro, San Miguel y San Pedro el Viejo como principales puntos de referencia. En otro orden, la ciudad está intentando, no sin dificultades, recuperar la celebración del Carnaval. El de Madrid fue uno de los más importantes de España hasta el franquismo, como prueba el cuadro El entierro de la sardina (1812-1819), de Goya, que se conserva en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Por último, Madrid acoge las multitudinarias celebraciones del Orgullo Gay, a finales de junio, con fiestas en el barrio de Chueca y una manifestación de carácter festivo-reivindicativo por las calles del centro. En 2007 ha sido designada capital gay de Europa y ha organizado el Festival Europride.
Otras celebraciones
Las representaciones itinerantes de Don Juan Tenorio, en Alcalá de Henares, tienen lugar en la víspera de la festividad del 1 de noviembre. Un cuadro de actores profesionales pone en escena la célebre obra teatral en diferentes escenarios monumentales y paisajísticos de la ciudad. En la Villa de Madrid, los animales son protagonistas dos veces al año. Cada 17 de enero, día de San Antonio Abad, conocido popularmente como San Antón, la iglesia del mismo nombre, situada en la calle de Hortaleza, recibe la visita de cientos animales domésticos para ser bendecidos, en una tradición cuyos orígenes se remontan al siglo XIII. En otoño, los pastores trashumantes reivindican el uso de la calle de Alcalá como Cañada Real, que recorren con sus rebaños. En otro orden, destacan las celebraciones deportivas, de carácter espontáneo, de los aficionados al fútbol. Los seguidores del Real Madrid festejan las victorias de su equipo en la plaza de Cibeles, entre fuertes medidas de protección del conjunto monumental de la fuente, y los de Atlético de Madrid hacen otro tanto en la plaza de Cánovas del Castillo, alrededor de la Fuente de Neptuno.
Mercados tradicionales
Aquí brilla con luz propia el mercado al aire libre, conocido internacionalmente, de El Rastro, uno de los antiguos de Europa. Tiene sus orígenes en el siglo XIV 106, como mercadillo de ropa usada que vendían los ropavejeros. Se celebra cada domingo en los alrededores de la Plaza de Cascorro y de la Ribera de Curtidores. Destacan sus tiendas y puestos de antigüedades. Existen otros mercados singulares en diferentes pueblos de la provincia, aunque de menor tradición, como el Mercado de El Quijote (en Alcalá de Henares, a primeros de octubre) o el Mercado Medieval de Chinchón, coincidiendo con el Carnaval.
casa de correos (izquierda)
casa de mendoza (derecha)
palacio-iglesia de goyeneche (izquierda)
Invernadero de la Estacion de Atocha, en Madrid (derecha)
Palacio Real de Madrid (izquierda)
Detalle de la Casa de la Panaderia. Plaza Mayor de Madrid (derecha)
Imagen del Palacio de los Deportes actual. El original sufrio un incendio en 2001, que lo devasto casi por completo. Antes de 2001 servia principalmente como cancha de baloncesto al Estudiantes y al Real Madrid. El edificio actual, inaugurado en 2005, solo se usa como escenaro deportivo ocasionalmente, caso de la 70ª edicion de la Copa del Rey de Baloncesto. (izquierda)
Vista de la Gran Vía de Madrid (derecha)
Templete neoclasico del Jardin del Principe, en Aranjuez (izquierda)
Estacion de esqui de Valdesqui, ubicada en la Sierra de Guadarrama (derecha)