Comunidad autónoma española creada en 1983 cuyo territorio se sitúa en la parte norte de la meseta de la península Ibérica, y se corresponde mayoritariamente con la parte española de la cuenca del Duero. Está compuesta por las provincias de Ávila, Burgos, León, Palencia, Salamanca, Segovia, Soria, Valladolid y Zamora. Las provincias de Santander y Logroño, que llegaron a formar parte del Ente Preautonómico de Castilla y León optaron al final por constituir, respectivamente, las autonomías uniprovinciales de Cantabria y La Rioja. Las provincias de León, Zamora y Salamanca, estuvieron adscritas a la región denominada Reino de León en la división territorial de 1833, en tanto que el resto (junto con Santander y Logroño) lo estaban a Castilla la Vieja. Es la comunidad autónoma con mayor extensión de España.
El Estatuto de Autonomía de Castilla y León declara en su preámbulo:
Los antiguos reinos de Castilla y León han mantenido a lo largo de los siglos una identidad histórica y cultural claramente definida dentro de la plural unidad de España. Al ejercer, por abrumadora mayoría de sus instituciones representativas provinciales y locales, el derecho a su Autonomía, en los términos que establece la Constitución española, el pueblo castellano-leonés ha expresado su voluntad política de organizarse en Comunidad Autónoma, reanudando así aquella identidad.
El Estatuto de Autonomía no estableció una capital. Inicialmente las Cortes se instalaron de forma provisional en Burgos; también se discutió la posibilidad de fijar una capitalidad en Tordesillas, aunque la decisión final fue instalar las Cortes de manera provisional en el castillo de Fuensaldaña. Finalmente, mediante una Ley Orgánica fue aprobada en 1987, se estableció que la Junta de Castilla y León y las Cortes tuvieran su sede definitiva en la ciudad de Valladolid.
El 23 de abril se celebra el día de la comunidad de Castilla y León, en conmemoración de la derrota sufrida por los ejércitos de las ciudades castellanas partidarias de los Comuneros durante la guerra homónima en la localidad Villalar (actual provincia de Valladolid).
escudo castilla y leon (izquierda)
Bandera castilla y leon (derecha)
La comunidad autónoma de Castilla y León es el resultado de la unión en 1983 de nueve provincias. Las tres que se habían definido en 1833 como agrupadas en la León y seis agrupadas en la de Castilla la Vieja, exceptuando en este último caso las provincias de Santander (actual Comunidad Autónoma de Cantabria) y Logroño (actual Comunidad Autónoma de La Rioja).
En el caso de Cantabria se defendió la creación de una comunidad autónoma por motivos históricos, culturales y geográficos, mientras que en La Rioja el proceso resultó más complejo debido a la existencia de tres vías, fundamentadas tanto en motivos históricos como socio-económicos: Unión a Castilla y León (UCD), unión a una Comunidad Vasco-Navarra (PSOE, PC) o creación de una autonomía uniprovincial, opción tomada ante el apoyo mayoritario de su población.
Historia de Castilla y León
La unión dinástica de la monarquía de los reinos históricos de León y de Castilla (que había nacido como parte del anterior), que generó lo que se hubo venido en llamar Corona de Castilla, se produjo, por primera vez cuando Fernando I hereda el Reino de Castilla, en 1037, y se casa con Sancha I reina de León: así en una sola pareja se establece una unión nominal que se romperá al morir el Rey. Siguiendo la tradición leonesa medieval el mayor de los hijos heredera el patrimonio paterno (Castilla) y el segundo el materno (León).
La segunda unión dinástica de Castilla y de León se producirá en el reinado de Alfonso VI de León, a la muerte de su hermano Sancho de Castilla, quien previamente había desposeído a Alfonso de su reino de León; y la tercera y definitiva unión de ambos reinos se produce bajo el reinado de Fernando III el Santo que en 1230, siendo ya rey de Castilla, tras el Pacto de las Damas que deja fuera a Sancha II y a Dulce -hijas de Alfonso IX y herederas del reino- se corona rey de León con gran oposición del clero y la nobleza media leonesa. Con el infante don Juan sigue habiendo conatos de separación durante más de un siglo. Sin embargo hasta siglo y medio después las cortes no se reúnen juntas, en León, que en 1188 había sido sede de las primeras Cortes de la Historia de Europa.
Las bases de la reunificación de los reinos de Castilla y León, separados tan solo siete décadas, se habían puesto en 1194. Alfonso VIII y Alfonso IX firmaron en Tordehumos el tratado por el que se pacificaba la zona de Tierra de Campos y se ponían las bases de una futura reunificación de los reinos[cita requerida], consolidada en 1230 con Fernando III, el Santo. Este acuerdo ha pasado a la historia como Tratado de Tordehumos.
Las Cortes del Reino de León, cuyos orígenes más remotos se sitúan a principios del siglo XII, pueden enorgullecerse de ser una de las instituciones de representación en sede parlamentaria más antiguas de Europa.
Antes que en ningún otro lugar del viejo continente, en las Cortes aparecen representantes de las ciudades y de las villas, al lado de los estamentos tradicionales del Clero y la Nobleza, como consejeros naturales del rey.
Con estas características, la primera convocatoria de Cortes de las que se tiene constancia escrita es la efectuada por Alfonso IX de León en 1188, a la que más tarde se sumarían nuevas asambleas en 1202 y 1208.
Por lo que se refiere al reino de Castilla, la primera curia, que es el término con el que se designan las asambleas numerosas o extraordinarias para tratar de los asuntos del reino, es probable que se celebrara a convocatoria de Alfonso VIII en el año de 1187, en la localidad de San Esteban de Gormaz, y con la asistencia de los hombres principales de cincuenta ciudades.
Pueden citarse la asamblea celebrada en Valladolid en 1217 para rendir homenaje a Fernando III como rey de Castilla y la curia convocada dos años más tarde en Burgos por el mismo Rey.
Todas estas asambleas que tienen lugar a lo largo del siglo XII y principios del XIII, y que tendrían su continuidad en los siglos siguientes, constituyen, por tanto, el antecedente más remoto de las actuales Cortes de Castilla y León e incluso de la tradición parlamentaria del continente europeo.
Ese carácter pionero fue el resultado directo de la temprana autonomía de las villas y ciudades de la Corona de Castilla (que en ese momento era una zona repoblada en plena reconquista), junto con la aplicación del Derecho Romano, que permitió con sus aportaciones teóricas la convocatoria de los municipios y su participación.
Evidentemente, las Cortes medievales guardan poco parecido con las actuales Asambleas Parlamentarias. A diferencia de éstas, no fueron democráticas (en el sentido moderno del término) porque no ostentaron una representación directa de la población. La Revolución Francesa, y con ella, las categorías fundamentales del parlamentarismo moderno, tardaría aún muchos siglos en llegar.
Sin embargo, hay que reconocerles haber constituido el precedente inmediato, el germen primero de los actuales Parlamentos europeos, y más concretamente de las Cortes de Castilla y León, unas instituciones llamadas a sentar las reglas de convivencia de los pueblos y articular su régimen de libertades.
Como Día de Castilla y León se ha escogido el la fecha histórica del 23 de abril, día en el que, en 1521, los comuneros castellanos fueron derrotados. Desde finales de la década, varias decenas de miles de castellanoleoneses acuden a Villalar de los Comuneros (Valladolid), a celebrar el Día. Como precursor y antecedente más remoto se cita el homenaje que El Empecinado realizó a los comuneros en Villalar en 1821.
Tras la posguerra que siguió a la Guerra Civil Española (1936-1939), el medio rural de la actual Castilla y León experimentó una pérdida de habitantes como consecuencia de la emigración a las grandes ciudades (Madrid, Barcelona, Bilbao, etc.) o extranjero (Alemania, Francia, Suiza, entre otros). El surgimiento de un potente núcleo industrial en Valladolid, de la mano la planta de automóviles Renault y del ingeniero Manuel Jiménez Alfaro, empujó industrialmente la región y mitigó la pérdida poblacional. No obstante, la dinámica actual sigue mostrándose preocupante en el conjunto de la comunidad, puesto que las tendencias generales continúan siendo a la despoblación, con la práctica excepción de Valladolid.
Organización territorial
Limita al norte con el Principado de Asturias, Cantabria y el País Vasco, al este con La Rioja y Aragón, al sur con Comunidad de Madrid, Castilla-La Mancha y Extremadura, y al oeste con Galicia y Portugal, y consta de nueve provincias:
En 1960 la población urbana significaba el 20,6% de la población total de Castilla y León; en 1991 ese porcentaje había subido al 42,3%, y en 1998 se acercaba ya al 43%, lo que indica el progresivo estado de despoblamiento rural.
El fenómeno se refleja también en la cifra de municipios con menos de 100 habitantes, que se multiplicó por siete entre los años 1960 y 1986. Fuera de las capitales provinciales, destacan por su población ciudades como Miranda de Ebro y Aranda de Duero en Burgos, Ponferrada y San Andrés del Rabanedo en León, Béjar en Salamanca y Medina del Campo, Laguna de Duero y en Valladolid.
De los 2.247 municipios de esta comunidad, el padrón de 2000 registró 1.970 con menos de 1.000 habitantes; 234 de 1.001 a 5.000; 20 de 5.001 a 10.000; 10 de 10.001 a 20.000; 6 de 20.001 a 50.000; 3 de 50.001 a 100.000, y 4 municipios con más de 100.000 habitantes. Estos últimos son Valladolid (319.129 hab. en 2006), Burgos (173.676 hab.), Salamanca (159.754 hab.) y León (136.985 hab.). Entre los menos poblados están, entre otros, Blasconuño de Matacabras (Ávila), con 18 habitantes, Reinoso (Burgos), con 24, Villarmentero de Campos (Palencia), con 14 y Gormaz (Soria), con 17.
mapa de ubicacion comunidad castilla y leon
Relieve
La morfología de Castilla y León está formada, en su mayor parte, por la Meseta y un cinturón de relieves montañosos. La Meseta es una altiplanicie, que tiene una altitud media cercana a los 800 m, está cubierta por materiales arcillosos depositados que han dado lugar a un paisaje seco y árido.
Siguiendo la morfología de la zona se pueden observar: al norte, se encuentran las montañas de las provincias de Palencia y de León, con cumbres altas y espigadas, y las montañas de la provincia de Burgos, una prolongación de los montes vascos, donde las altitudes son más moderadas. En la parte nordeste se extienden las montañas de Zamora, con picos amesetados por la erosión. Al este, en las montañas sorianas, se puede apreciar el sistema Ibérico, presidido por el Moncayo, su cumbre más alta. Separando la Meseta septentrional de la meridional, al sur, se levanta el sistema Central donde se encuentran las sierras de Somosierra, Guadarrama, Gredos y Ministra, todas ellas con picos que superan los 2.000 m de altitud.
Evolución geológica
La Meseta septentrional está constituida por zócalos paleozoicos. Al principio de la era Secundaria, una vez finalizado el plegamiento herciniano que elevó la actual Centroeuropa y la zona galaica de España, los materiales depositados fueron arrastrados por la acción erosiva de los ríos.
Durante el plegamiento alpino, los materiales que formaban la meseta se rompieron por múltiples puntos. De esta fractura se elevaron los montes de León, con montañas de no mucha altura, y, constituyendo la espina dorsal de la Meseta, la cordillera Cantábrica y el sistema Central, formado de materiales como el granito o las pizarras metamórficas.
Campo de trigo en Valladolid (izquierda)
Paisaje tipico castellano (derecha)
Castilla y León tiene clima mediterráneo con fuerte tendencia a la continentalización, con inviernos largos y fríos, con temperaturas medias de 4 ºC en enero, y veranos cortos y calurosos, llegando a máximas de 40 ºC, pero con los tres o cuatro meses de aridez estival característicos del clima mediterráneo.
La pluviosidad, con una media de 375 Mm. anuales, es escasa, acentuándose en las tierras más bajas.
• Factores climáticos. Debido a la barrera montañosa de Castilla y León, los vientos marítimos quedan frenados, deteniendo de ese modo las precipitaciones. Debido a eso, las lluvias caen de una manera muy desigual en el territorio castellano-leonés. Mientras que en el centro de la cuenca del Duero se registra una media anual de 400 Mm., en las comarcas occidentales de los montes de León y la cordillera Cantábrica las precipitaciones llegan a los 1.500 Mm. al año.
La elevada altitud de la Meseta y sus montañas acentúa el contraste entre las temperaturas del invierno y el verano, así como las del día y la noche.
• Regiones climáticas. Aunque Castilla y León está encuadrada dentro del clima continental, en sus tierras se distinguen distintos dominios climáticos:
• Al norte, en la parte más elevada de la cordillera Cantábrica, se aprecia un clima atlántico, de suaves inviernos y veranos templados, mientras que en las zonas menos elevadas de la misma sierra, el terreno muestra las características típicas de las regiones atlánticas de montaña, con inviernos muy fríos.
• La parte central de la Meseta está dominada por el clima mediterráneo continental, con veranos muy calurosos y inviernos especialmente severos, menos la parte este de Zamora, dominada por un clima todavía mucho más seco.
• En las zonas montañosas del nordeste, el este y el sur, el clima es típicamente mediterráneo de montaña, con lluvias poco abundantes, veranos muy calurosos e inviernos fríos.
Monte en Soria (provincia de Soria)
Ríos:
El Duero
La principal red hidrográfica de Castilla y León está constituida por el río Duero y sus afluentes. Desde su nacimiento en los Picos de Urbión, en Soria, hasta su desembocadura en la ciudad portuguesa de Oporto, el Duero recorre 897 km. Del norte descienden el Pisuerga, el Valderabuey y el Esla, sus afluentes más caudalosos, y por el este, con menor agua en sus caudales, destacan el Adaja y el Duratón. Después de pasar la ciudad de Zamora, el Duero se encajona entre las montañas de los Arribes, en Portugal, de donde le llegan importantes afluentes como el Tormes, el Huebra, el Águeda, el Coa y el Paiva, todos procedentes del sistema Central. Por la derecha le llegan el Sabor, el Tua y el Támega, nacidos en el macizo Galaico. Pasados los Arribes, el Duero gira hacia el oeste desembocando en el Atlántico.
Sin embargo, la Cuenca del Duero no es la única, ya que también están la del Ebro, en Burgos, la del Miño en León, la del Tajo en Salamanca (Río Alagón), y la Cantábrica en algunas provincias por las que pasa la Cordillera Cantábrica.
Lagos y embalses
Además de los ríos, la cuenca del Duero también alberga gran cantidad de lagos y lagunas como la Laguna Negra, en los Picos de Urbión, la Laguna Grande, en Gredos, o el Lago de Sanabria, en Zamora. También destacan una gran cantidad de embalses, alimentados por el agua proveniente de las lluvias y el deshielo de las cumbres nevadas. Así pues Castilla y León a pesar de no tener unas precipitaciones lluviosas abundantes es una de las comunidades de España con más nivel de agua embalsada.
El Duero a su paso por Zamora
La ciudad de León es un Centro Turístico de primer orden, en gran parte debido a su gran cantidad de Monumentos y a su rica Historia, de hecho el Turismo, es uno de los principales motores de la economía Leonesa, y buena prueba de ello es que concentra el 25% de los establecimientos hosteleros de la Comunidad Autónoma. La Ciudad dispone de un único Hotel de 5 estrellas, el Hostal de San Marcos, edificio renacentista que ha tenido diversos usos en su historia.
El Turismo en León tiene como mayor referente a la Semana Santa, en la cual, los índices de ocupación rondan el 100%.
La contribución del turismo a la economía leonesa es significativa. Sus principales valores son su rica historia y su inmenso patrimonio, que han hecho de la provincia una de las principales en lo que se refiere a turismo de interior.
La oferta turística pasa desde el rico patrimonio de ciudades como León, Ponferrada y Astorga a la de los establecimientos de turismo rural, completada con una oferta en invierno de deportes de nieve, con estaciones como las de San Isidro y Leitariegos. Un elemento clave en el turismo de la provincia es sin duda la Semana Santa, de las cuales, la más importante es la de la propia capital, León, acompañada de otras de gran tradición en poblaciones de menor importancia.
Durante el año 2005, León contabilizó un total de 671.618 viajeros, con 1.090.099 pernoctaciones. De los viajeros que entraron en la provincia, 565.849 eran españoles y 105.769 eran extranjeros.
Turismo Rural
El turismo rural en la provincia cobra fuerza en la provincia, situándola como una de las principales provincias en el sector, posee 339 establecimientos, que ofrecen 3.068 plazas. Estos datos la sitúan como la segunda provincia de la Comunidad por detrás de Ávila.
Fachada principal de la Catedral de Leon. sede de la Diocesis de Leon. (izquierda)
Acueducto de Segovia. Segovia. (derecha)
Concentracion castellanista y regionalista en Villalar con motivo del Dia de Castilla y Leon. (izquierda)
Convento de San Marcos, hoy en buena parte ocupado por el Parador Nacional Hostal San Marcos. (derecha)