Aragón es la comunidad autónoma de España resultante del reino histórico del mismo nombre y que comprende el tramo central del valle del Ebro. Situada en el norte de España, limita con las comunidades autónomas de Castilla-La Mancha, Castilla y León, Cataluña, La Rioja, Navarra, Comunidad Valenciana y con Francia. Esta reconocido en su Estatuto de autonomía como nacionalidad histórica.
El Reino de Aragón con el Condado de Barcelona (Cataluña), el Reino de Valencia y el Reino de Mallorca conformaron la histórica Corona de Aragón. Desde 1978 es una comunidad autónoma española, compuesta por las provincias de Huesca, Teruel y Zaragoza, y que se articula en 33 comarcas. Su capital es la ciudad de Zaragoza. El 23 de abril se celebra la festividad de San Jorge, día de Aragón.
En Aragón se habla mayoritariamente el castellano, siendo éste oficial. También en algunas zonas localizadas se encuentran hablantes de aragonés y catalán occidental:
El castellano es la lengua oficial y se habla en todo el territorio aragonés mezclado con rasgos propios. La mayoría de estos rasgos son restos del aragonés, que se fue perdiendo progresivamente desde el siglo XV por la difusión del castellano.
El aragonés, se habla en pequeñas localidades de Huesca, y quedan huellas en el habla de las provincias de Zaragoza, La Rioja, Navarra y Teruel. El catalán se habla en algunas comarcas de la parte oriental de Aragón, que forman la llamada "Franja" (Franja de Levante). También se le conoce como Chapurreau o La Nostra Llingua.
Escudo de Aragón El Escudo de Aragón, por vez primera atestiguado en su disposición más conocida en 1499, se compone de los cuatro cuarteles que, en la configuración adoptada, se difundieron con predominio sobre otras ordenaciones heráldicas, tendiendo a consolidarse desde la Edad Moderna para arraigar decididamente en el siglo XIX y resultar aprobados, según precepto, por la Real Academia de la Historia en 1921.
El primer cuartel, siguiendo el modelo más antiguo conservado, de 1499, conmemora al legendario Reino de Sobrarbe; el segundo describe la denominada de antiguo «cruz de Íñigo Arista», considerada como el emblema tradicional del Aragón antiguo; el tercer cuartel sigue a los modelos antiguos, conforme a los cuales la llamada Cruz de San Jorge recuerda la ayuda del santo en la batalla de Huesca, en el siglo XIV y el cuarto, que según los heraldistas representa el Aragón moderno, recoge las barras de Aragón, que constituían el «Señal Real de Aragón».
El escudo aragonés es objeto de polémica por las quejas de la comunidad islámica de Zaragoza al tercer cuartel del escudo, que contiene cuatro cabezas decapitadas de moros, recordando la conquista de Huesca por el rey Pedro I de Aragón el 1096 en la Batalla de Alcoraz.
La Bandera La Bandera de Aragón es la tradicional de los Reyes de Aragón, que era antiguamente usada únicamente por el Rey, como expresiva de su soberanía. Existe documentación que prueba fehacientemente que la misma fue usada desde los tiempos de Alfonso II, siendo universalmente conocidas como «de Aragón».
Son elementos comunes de la Bandera y el Escudo los «palos de gules» o «barras de Aragón», elemento histórico común de las actuales cuatro comunidades autónomas que en su día estuvieron integradas en la Corona de Aragón, en cuya emblemática se encuentran todavía, y que en su representación se incorporaron al Escudo de España.
De acuerdo con lo establecido en el Artículo 3 del Estatuto de Autonomía, la Bandera de Aragón es la tradicional de las cuatro barras rojas horizontales sobre fondo amarillo.
La Ley 2, de 16 de abril de 1984, de la Comunidad Autónoma de Aragón regula el uso de la Bandera y el Escudo de la región.
esde hace años, se viene utilizando muy minoritariamente otra señal para reivindicar la independencia de Aragón, la Estrelada aragonesa (formada por las cuatro barras de Aragón y una estrella roja en el medio).
Escudo comunidad de aragon (Izquierda)
Bandera comunidad de aragon (Derecha)
El nombre de Aragón está documentado por primera durante la Alta Edad Media en el año 828, cuando un pequeño condado de origen franco surgiría entre los ríos que llevan su nombre, el Aragón, y su hermano el Aragón Subordán.
Aquel Condado de Aragón se vería unido al Reino de Pamplona hasta el siglo XI, y bajo su ala crecería hasta formar dote de García Sánchez III a la muerte del rey Sancho "El Mayor" de Navarra, en un período caracterizado por la hegemonía musulmana en casi toda la Península Ibérica. Más tarde, bajo el reinado de Ramiro I se ampliarían fronteras con la anexión del Reino de Sobrarbe y Ribagorza (año 1044), habiéndose añadido anteriormente poblados de lo que hoy conocemos por las "Cinco Villas". A través de varios reinados, nos plantamos ante la Muerte de Alfonso I "El Batallador" (que conquistaría para Aragón: Ejea, Valtierra, Zaragoza, Calatayud y Tudela) donde los nobles elegirían a su hermano Ramiro II "El Monje" (que solicitaría una bula papal para asegurar la descendencia) aunque ese hecho no sea el más destacable. La monarquía aragonesa era eligible y por tanto la frase de coronación del rey se perpetuaría durante siglos:
"Nos, que valemos tanto como vos y todos juntos más que vos, os elegimos rey, con tal de que guardéis nuestros fueros y libertades y, si no, no". (Pronunciada por primera vez en la coronación de Íñigo Arista).
Esa situación se repetiría en el Compromiso de Caspe (1412), donde se evita una guerra que hubiese desmembrado la Corona de Aragón al surgir un buen puñado de aspirantes al trono tras la muerte de Martín I "El Humano" un año después de la muerte de su primogénito, Martín "El Joven". Fernando de Antequera es el elegido, de la rama castellana de los Trastámara, pero también directamente entroncado con el Rey aragonés Pedro IV "El Ceremonioso", a través de su madre Leonor de Aragón.
Aragón es ya un ente político de gran escala: la Corona, las Cortes, la Diputación del Reino y el Derecho Foral constituyen su naturaleza y su carácter. De su unión con Cataluña surgiría la Corona de Aragón, que a su vez haría de sus conquistas el Reino de Valencia y el Reino de Mallorca. La Corona de Aragón llegaría a ser la potencia hegemónica del Mediterráneo, con territorios tan importantes como Nápoles o Sicilia.
El matrimonio de Fernando II de Aragón con Isabel I de Castilla, celebrado en 1469 en Valladolid, derivó posteriormente en la unión de ambas coronas.
Durante la Guerra de Sucesión, Aragón (al igual que el resto de territorios de la Corona: Cataluña, Valencia y Mallorca) apoyó al archiduque Carlos (de la casa de Austria) frente a Felipe V (de los Borbones). Tras la batalla de Almansa (1707), Felipe V abolió los fueros aragoneses, adoptó varias medidas centralistas y fueron anuladas todas las antiguas disposiciones políticas del reino (Decretos de Nueva Planta). Aragón se convirtió en la práctica en una provincia y su Consejo fue absorbido por el Consejo de Castilla.
La Guerra de la Independencia, tras la intensa destrucción de la ciudad de Zaragoza, detuvo el progreso económico y retrasó de modo importante la incorporación de la capital al ritmo de la modernidad. Con la primera organización provincial (1822) de España, Aragón contaría con cuatro provincias, siendo Calatayud la cuarta hasta la nueva abolición de la Constitución por Fernando VII. Con la segunda y actual reforma territorial quedarían sólo Huesca, Teruel y Zaragoza. A lo largo del siglo XIX los carlistas, que buscaron adeptos para su causa en esta tierra, ofrecieron la restauración de pasadas libertades forales.
El siglo XIX fue el paso de una sociedad rural a un funcionamiento industrial y urbano, llevando un éxodo masivo del campo a las pocas urbes de importancia de la región, Huesca, Zaragoza, Teruel, Calatayud. Y una verdadera emigración a otras regiones cercanas, como Cataluña y a la capital del estado, Madrid.
Durante el Siglo XX, la historia de Aragón ha ido pareja a la del resto del territorio español, a destacar el impulso económico "coyuntural" en la dictadura del militar Miguel Primo de Rivera (1923–1931) y del progreso en las libertades civiles e individuales, durante la Segunda República (1931–36).
Aragón quedó dividido por los dos bandos enfrentados en la Guerra Civil (1936–39). Por un lado, la Zona Oriental, mas próxima a Cataluña, leal a la República y por otro la Zona Occidental, donde se ubicaban las tres capitales provinciales, por el bando sublevado nacional-fascista, habiendo una dura, cruenta y salvaje represión en las mismas y durante la contienda, una dura disputa por la ciudad de Teruel.
Durante casi 40 años, Aragón vivió bajo la dictadura militar del General Francisco Franco. La única dictadura fascista en la historia de la Europa Occidental tras la segunda guerra mundial.
En los años 70 se vivió como en el resto del Estado una periodo de transición, tras la extinción del anterior régimen, con la recuperación de la normalidad democrática y la creación de un nuevo marco constitucional (1978). A su vez, se empezaron a reclamar una autonomía política propia, de carácter federalista para el territorio histórico aragonés. Manifestación histórica la del 23 de Abril de 1978 con la respuesta de 100 mil aragoneses por la calles de Zaragoza.
La demora del establecimiento del Estado de las Comunidades Autónomas y las nefastas decisiones de ciertos políticos, pertenecientes a partidos de ámbito nacional, relegaron un acceso al autogobierno por la vía lenta, menor techo competencial y menor autogestión de recursos, durante más de 20 años. El 10 de agosto de 1982 el jefe del Estado y el presidente del Gobierno firmaron la Ley Orgánica que las Cortes Españolas habían aprobado conteniendo el Estatuto de Autonomía. Estatuto de 1982. Aragón ha recuperado las Cortes, la Diputación General, el Justicia, etc.
Donde los discursos y planteamientos políticos han desvariado y cambiado a lo largo de estas dos décadas, siendo flagrantes los casos particulares del partido aragonés y del partido socialista, siendo éstos acérrimos contrincantes políticos en la década de los 80s, siendo ahora hasta la fecha y durante 8 años, socios de conveniencia en una coalición gubernativa. El 7 de mayo de 1992 una Comisión Especial de las Cortes de Aragón, elaboraba un texto reformado que fue aprobado por las Cortes de Aragón y por las Cortes Españolas.
De nuevo, pequeña reforma estatutaria del año 1996 amplió el marco competencial, obligando a una definitiva revisión integral durante varios años, siendo aprobado un nuevo texto estatutario en el 2007, por una amplia mayoría pero no en su total unanimidad, nuevo estatuto para un nuevo siglo, no siendo del todo tan amplio, al no hacer constar/nombrar tres cosas fundamentales:
No se nombran las lenguas habladas y propias de Aragón.
No se especifica la inversión correspondida por parte del Estado Central.
Y se ignora la capacidad de recursos hídricos propios del río Ebro.
En los años 90 la sociedad aragonesa incrementa un significativo paso cualitativo en la calidad de vida debido al progreso económico del Estado en todos los niveles. La presencia en 1995 de una nueva formación política, nacionalista de izquierdas, Chunta Aragonesista, renueva el panorama político en las instituciones aragonesas. En el 2003 accede al gobierno del ayuntamiento de la capital aragonesa.
A comienzos del siglo XXI, se establece un significativo incremento de infraestructuras como la llegada del tren de Alta Velocidad Española (AVE), la construcción de la nueva Autovía Somport-Sagunto y el impulso de los dos aeropuertos de la Comunidad Autónoma, Garrapinillos-Zaragoza y Huesca-Pirineos (Monflorite). A su vez se acometen grandes proyectos tecnológicos, como el Parque Tecnológico Walqa y la implantación de una red telemática por toda la región. El Complejo PLAZA, cercano al aeropuerto zaragozano, supone el mayor centro de logística de mercancías y transporte del Sur de Europa. Se pone en marcha la Radio y Televisión Regional (Autonómicas), tras casi 15 años de una continua demora por "circunstancias extraordinarias" de carácter político y económico, donde los intereses cruzados de los medios de comunicación locales y la falta de consenso político general, había postergado esta iniciativa multimedia.
La designación de Zaragoza como sede para la Exposición Internacional de 2008, ha supuesto una serie de cambios y crecimiento acelerado para la comunidad autónoma
Fuente INE (Instituto Nacional de Estadística), a 1 de enero de 2005.
Según el censo de 1991, había 1.178.000 habitantes, es decir un 2,95% de la población del Estado y una densidad de 25,2 habitantes/km2. En el 2005 la cifra aumentó hasta los 1.269.027 habitantes (según el padrón municipal). Esto supone que casi la mitad de la población de Aragón vive en Zaragoza. El gentilicio es aragonés.
La superficie de Aragón es de 47.719,2 km2 de los cuales 15.636,2 km2 pertenecen a la provincia de Huesca, 17.274,3 km2 a la provincia de Zaragoza y 14.808,7 km2 a la provincia de Teruel. El total representa un 9,43% de la superficie de España, siendo así la cuarta comunidad autónoma en tamaño por detrás de Andalucía, Castilla la Mancha y Castilla y León.
La orografía de la comunidad tiene como eje central el valle del Ebro (alturas entre 150 y 300 metros aprox.) el cual transita entre dos somontanos, el oscense y el ibérico, preámbulos de dos grandes formaciones montañosas, el Pirineo al norte y el Sistema Ibérico al sur.
El Pirineo aragonés cuenta con las principales alturas de esta cordillera que separa Francia y España. Destacan el Aneto (3.404 m), Monte Perdido (3,355 m), Perdiguero (3,221 m), Cotiella (2,912 m), entre otros. Los principales valles pirenaicos, formados por los ríos que ahí nacen, son Ansó (río Veral), Hecho (río Aragón Subordán), Canfranc (río Aragón), Tena (río Gállego) y Broto-Ainsa-Benasque (ríos Ara, Cinca y Ésera). Es precisamente por encima de estos valles donde se sitúa el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.
Entre el somontano y el pirineo se levantan un conjunto de sierras que forman el llamado prepirineo, que alcanza una altura máxima de 2,077 metros (Sierra de Guara). Destacan por su belleza los Mallos de Riglos, cerca de la localidad de Ayerbe.
El tramo aragonés del Sistema Ibérico es un conjunto de sierras sin unidad estructural clara, que puede dividirse en dos zonas: Sistema Ibérico del Jalón, donde destaca el Moncayo con 2,313 metros, y el Sistema Ibérico Turolense, donde se hallan sierras como la de Albarracín o la serranía del Maestrazgo, esta última de gran complejidad orográfica.
carretera a zaragoza (Izquierda)
Valle ordesa (Derecha)
Aunque el clima de Aragón puede considerarse, en general, como intermedio entre mediterráneo y continental, su irregular orografía hace que se creen climas o microclimas muy distintos a lo largo y ancho de toda la comunidad. Desde la alta montaña, con hielo perpetuos (glaciares), hasta zonas desérticas como los Monegros pasando por el clima continental intenso de la zona de Teruel-Daroca. Las temperaturas medias son muy dependientes de la altura. En el valle del Ebro los inviernos son relativamente suaves (aunque la sensación térmica disminuya mucho con el fuerte viento) y las temperaturas en verano pueden alcanzar los 40 grados. En las zonas de montaña los inviernos son más largos y las temperaturas medias pueden ser hasta 10 grados más bajas que en el valle. Dos son los vientos más importantes de Aragón: el cierzo y el de levante o bochorno. El primero es un viento que recorre el valle del Ebro de Oeste a Este y que puede presentar gran fuerza y velocidad. El segundo es un viento cálido y más irregular del sur-este.
a vegetación sigue las oscilaciones del relieve y del clima. Hay una gran variedad, ya sea vegetación silvestre o cultivos humanos. En las zonas altas se pueden encontrar bosques, matorrales y prados mientras que las zonas del valle del Ebro están siendo explotadas para uso agrícola.
La mayor parte de los ríos aragoneses son afluentes del Ebro, que es el más caudaloso de España y divide en dos a la comunidad. De los afluentes de la margen izquierda del río, es decir los ríos con origen en el pirineo, destacan el Aragón, que nace en Huesca pero desemboca en la comunidad de Navarra, el Gállego y el Cinca, el cual se une al Segre justo antes de desembocar en el Ebro a la altura de Mequinenza. En la margen derecha destacan el Jalón, el Huerva y el Guadalupe.
En el cauce del río Ebro, cerca del límite con Cataluña, se sitúa el Embalse de Mequinenza, de 1530 hm³ y una longitud de unos 110 km. Es conocido popularmente como el “Mar de Aragón”.
Mención aparte dentro de la hidrografía merecen los pequeños lagos de montaña pirenaicos llamados ibones. Estos lagos, de gran belleza paisajística, tienen su origen en la última glaciación y se suelen encontrar por encima de los 2000 metros.